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EL
REFRANERO GENERAL ESPAÑOL.
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EL
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PARTE RECOPILADO , Y' PARTE COMPUESTO
POR
JOSÉ MARÍA SBARB1.
MADRID.
IMPRENTA DE A. r,OMEZ FUEN! ENEBRO
• Bordadores, 10.
M.DCGG.LXXV.
Tirada de 400 ejemplares , firmados todos por el Recopilador, de los cuales se han impreso
300 en papel blanco; 50 — color de tierra; y 50 — salmón.
Madrid y Jimio 15 de 1875.
PROLOGO.
A tres clases de lectores interesa de un modo especial la obra que reproducimos hoy , y figura por sí sola en el tercer tomo de nuestro Refranero , á saber : á los mé- dicos , á los historiadores y á los Refranistas.
Interesa á los médicos, por cuanto se consignan en ella documentos importantes, avisos preciosos, reglas, por lo común , acertadísimas , como hijas de la expe- riencia, que atañen directamente al regimiento de la salud; y tanto es así , que en su tiempo alcanzó este libro el lauro de servir de texto en la Academia de Medicina de Granada. Que si en sus páginas hallase el lector tal cual patraña , fuerza es no pierda de vista la época en que se escribió ; y aun asi y todo verá muy luego como en este concepto se sobrepone notablemente á muchos otros que florecieran en su tiempo.
Interesa asimismo á los historiadores , á causa de la multitud de noticias que de este linaje se hallan disemi- nadas en su contexto , y singularmente por la descrip- ción que de Extremadura , su patria , introduce el Autor f pág. 255-40 de esta reproduccionj al comentar
VI
el refrán XL1 , so pretexto de poner de relieve ¡a suprema salubridad de que , según su testimonio , disfruta sobre las demás provincias de nuestra península la que mere- ciera al difunto Conde de C ampo- Alange el calificativo de tierra clásica de los chorizos , que fecunda el Guadiana.
Y, últimamente , interesa también á los Refranistas, dado que los principios de todo género que en ella se di- lucidan, están fundados sobre Proverbios vulgares de nuestra lengua. Así es que , el libro que nos ocupa en este momento , tiene un derecho indisputable , en medio del triple interés que le asiste , á figurar , cuando menos, en toda biblioteca exclusiva de cualquiera de las tres cla- ses de lectores que acabamos de designar.
Concretándonos, pues , á la ultima de las enunciadas, por ser la que especialmente se relaciona con nuestro primordial objeto , diremos , para abreviar , que , en las páginas que presentamos hoy al curioso paremiólogo , ha- llará éste un rico venero de Refranes castellanos ¡^perti- nentes en su mayor número á aquella facultad á la que, tal vez con más razón que á ninguna otra de las ejerci- das por los mortales , conviene ¡a calificación de Ars ton- ga, vita hrevis, ) no ya con motivo de los 47 que entre la i." y 2." Parte glosa tan magistralmente en sendas di- sertaciones su discreto Autor , con objeto de desentrañar el verdadero valor de las sentencias que expone , sino á causa de los innumerables que á cada momento siembra en el discurso de obra tan instructiva cuanto deleitable, y escrita , además , en frase tan pura y correcta , como que mereció, desde la fundación de la Real Academia Española , ser incluida por tan respetable Cuerpo en el catálogo de los escritores clásicos á quienes consulta con
VII
el objeto de autorizar el uso acertado de las palabras y locuciones del habla de Castilla (1). Pero esta última circunstancia nos obliga , aunque bien á pesar nuestro , á ¡pcar cierta cuestión , en gracia de la importancia que en- vuelve. Vamos allá , siguiera sea atrayéndonos la ani- madversión de aquellos caracteres nada amigos de oir la verdad desnuda \ cuando menos , por sobradamente apegados á que prevalezcan sus doctrinas y sus opi- niones.
Años há que cierto prurito, capricho , extravagan- cia , moda , propensión á innovarlo todo , ó llámese como se quiera , viene haciendo esfuerzos supremos por in- ventar en nuestra lengua muchos vocablos y giros pro- pios de la francesa ; y lo peor es que , al fin y al cabo., se va saliendo con la suya. Así vemos que pasaje, edre- dón , suaré , bisutería , ocuparse de , hacer el diablo á cuatro, andan campando por su respeto, después de haber arrinconado , cual trastos inútiles , á pasadizo , plumión, sarao , joyería , ocuparse en, haber una de todos !os diablos , etc. etc. etc. Esto , hablando bien y despacio, no es más ni menos que abandonar á la mujer propia hermosa por la combleza untada de colorete.
Mas si pareciere exagerado á alguno semejante modo de discurrir, venga en nuestro auxilio el más respetable testimonio del Padre Isla cuando , en la siguiente compo- sición , satiriza á las señoras mujeres que , degenerando del carácter español , afectan ser en lodo y por todo ex-
(1) Por no ir más léios , véase en las páginas 1S4-S5 de esta nuestra reproducción la serie ó lista de 41 Refranes allí inserta, alusivos todos á la gente de— bota en los tabernáculos.
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Ironjeras , en fuerza de su. irresistible afición á cuantas invenciones y embelecos nos vienen de allende los Pirineos, i' dice:
Yo conocí en Madrid á una condesa
que aprendió á estornudar á la francesa :
y porque otra llamó a un criado chu lo,
dijo que aquel epíteto era nulo,
por no usarse en París aquel vocablo:
que otra vez le llamase pobre diablo ;
y en haciendo un delito cualquier page
le reprendiese su libertinage.
Una mujer de manto
no ha de llamar al Papa el Padre Santo .
porque, cuadre ó no cuadre,
es más francés llamarle Santo Padre.
Para decir que, un libro es muy devoto ,
diga que tiene unción , y tendrá voto
de todas cuantas gastan expresiones
necesitadas de tomar unciones.
Al nuevo Testamento,
(este es aviso del mayor momento)
llamarle así es ya muy vieja usanza:
llámase á la derniére nueva alianza.
Al Concilio de Trento ó de Nicea
désele siempre el nombre de Asamblea,
y si se quejan de esto los malteses,
que vayan con la queja á los franceses.
Logro la dicha , es frase ya perdida :
tengo el honor, es cosa más valida.
Las honras que usted me hace, es desacierto;
las honras se me harán después de muerto.
Llamar á un pisaverde, pisaverde ,
no hay mujer que de tal nombre se acuerde;
petimetre es mejor y más usado ,
ó por lo menos, más afrancesado.
IX
Ya hice mis devociones ,
por ya cumplí con ellas, ¡qué expresiones
tan cultas y elegantes !
y nó , decir como decían antes ,
ya recé, frase baja, voz casera,
sufrible sólo en una cocinera.
Tiene mucho de honrada, no hay dinero
con que pagar este lenguaje; pero
decir á secas que es mujer honrada,
¡ gran frescura , valiente pampringada !
Doña Fulana es muy amiga mia,
esto mi cuarta abuela lo decía ;
pero ella es la mejor de mis amigas:
¡ oh qué expresión ! parte migas
el alma en la dulzura
de esta almibaradísima ternura.
Voy á jugar mañana
es frase chavacana;
á una partida he de asistir de juego
se lia de decir , y luego
se ha de añadir : Ormaza
también á otra partida va de caza.
¡Oh Júpiter ! Para cuándo son tus rayos?
si esto es ser cultos , más vale ser payos.
¿Qué diría hoy aquel sabio jesuíta si , levantándose de la tumba , tropezara con alguno de los antucas que usan hogaño nuestras madamas (1)?...
En vista de lo expuesto , no seré ¡jo quien ose resol-
(1) Es tan fútil y ridicula nuestra sociedad actual, y tan mona en esto de querer imitar lo que para nada ha menester, que ha- biéndose inventado en Francia pocos años nú , un instrumento algo mayor que el quitasol y un pocomenor que el paraguas, con olneto de que sirva en todo caso (en-tout-cas), ha traducido á nues- tra lengua, nó las jtalaltras componentes dr aquel vocablo nuevo, sino la pronunciación de las silaba* de que se forma.
X
ver la delicada cuestión de cuál de las clases sociales es la que apronta mayor contingente de vocablos exóticos á nuestra lengua, con el objeto de formar ese peregrino mosaico que tanto reluce en el estilo de la mayor parle de nuestros escritores; pero esto sé decir: que la facultad médica, y sus aliadas la cirugía, la farmacia, etc., saben realizar este fenómeno á las mil maravillas. Tes- tigos, si nó , su tratamiento, tratar, compresa, rob, mamelón , reservorio , palatino , mentón , recidiva , (por método curativo; curar ó asistir; cabezal; jarabe ; pezón; depósito ó receptáculo; palatal; barba; recaída ó reinci- dencia ; ) y otros mil y mil términos de que están plagados los textos , traducidos ó imitados del francés , casi siempre con los pies, que nó con la cabeza ni las manos, lo cual tie- ne que influir forzosamente en el estilo de los estudiantes desde que pisan los umbrales de las Academias. Por lo tanto , si Dios no lo remedia, maldito si extrañaré yo lle- gue el día en que de boca de nuestros almibarados y fla- mantes doctóralos salgan botones , en lugar de granos , y sansúas, en vez de sanguijuelas, lo que, para el easo presente, tanto monta como decir: eehar por la boca sapos y culebras Pues bien , bajo este aspecto , la lec- tura de la obra que hoy reproducimos, puede servir de antídoto al veneno lingüístico que tanto daña al estado sanitario de nuestra literatura médica actual (1).
Y procurando internarnos ahora un tanto en el
(1) En mi concepto, puede prestar también no pequeño servicio la obra de Sorapan. considerada bajo el aspecto filológico, á quien la lea con detención.
Hállase , efectivamente , usado más de una vez en sus páginas el verbo usurpar, nó en la acepción de apoderarse con violencia,
XI
terreno de la bibliografía , nos cumple manifestar á las personas curiosas y entendidas que nos favorecen con la lectura de nuestro Refranero , como vio la luz pública en Granada la obra de Sorapan el año de 1615, en el cual consta impresa la segunda parte por Juan Muñoz, si bien aparece en el frontis de la primera (bastante pri-
única reconocida por el Diccionario académico , sino en la de to- mar prestadas las palabras de otro autor á quien se cita : signi- ficación en que lo han empleado de igual manera nuestros clásicos de la edad de oro , y con cuyo origen latino se conforma de todo punto. Asimismo se registra el adjetivo aumentativo blateron (parlanchín extremado ,) de que también, y de su positivo , hace caso omiso la Academia , como igualmente délos vocablos, locucio- nes, acepciones , y regímenes siguientes :
Es la hierba buena muy
amiga al hígado (Amiga de ).
Ocasiones enemigas á la salud (Enemigas de ).
Comiendo templadamente, y bebiendo de lapropria. (Esto es , bebiendo animado c'e la pro- pia idea ó intención ; que no es otra cosa lo que quiere dar á entender la terminación mente en nuestros ad- verbios de modo. Al leer por vez primera este giro de Sorapan, no pudimos menos de recordar aquél otro de Orvántes cuando dice en el Persiles (lib. 1.°, cap. XVIII) : «Pero más principalmente y propia se dice , que el poeta nascitur » ).
Envasar. ..'. (Comer con exceso).
Imbecible )
Imbecilo \ (Kalt0 de fortale™ 5 ^jo).
A bocados (Decididamente ; á todo trance).
Sobrepujar (Soportar).
Concoccion (Digestión).
Concoctriz (Digestiva).
Prandio (La comida del mediodía).
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morosamente yrabado por cierto al agua fuerte por F. lleylan, y en el que jiyura como impresor Martin Fernández ZambranoJ el año de 1616: diner yenda de fechas que ha inducido á error á más de un biblióyrafo, haciéndole creer que existían dos ediciones de esta pro- ducción (1). Mas no es así; y para convencerse de ello,
Neotérico (Autor moderno).
Devanear (Dormir mal y soñar mucho).
Perseguidor (Censor).
Notable (Sustantivo. Nota , ó Advertencia dig- na de ser notada).
Tener costumbre á (Por tener costumbre de).
Acutisimo (Agudísimo).
Solacio ( Solaz ).
Panarrista (Panarra).
A lumbre de pajas ( Inconsiderada ó irreflexivamente).
Estupefaciente (Estupefactivo).
Tener curiosidad de beber
frió (Tener deseo), etc.
Digno es igualmente de reclamar la atención del lector aficio- nado á esta clase de investigaciones , el verbo enxaguar , en lugar de enjuagar , usado por nuestro Autor , en cuya forma se advier- te desde luego la más naluYal y propia de esta palabra , como com- puesta que es de la preposición en y del verbo aguar , unidas am- bas por me'dio de una aspiración (en-j-aguar) , cometiéndose por ende en la forma enjuagar el metaplasmo llamado metátesis. No de otra manera se ha derivado en nuestra lengua lóbrego de ló- gobre ó lúgubre; muladar de muradal etc. Pero el continuar discu- rriendo ahora acerca de éstos y otros pormenores filológicos nos apartaría de nuestro objeto principal, si bien no de nuestra afición dominante , de cuya materia tenemos entre manos algunos traba- jos que , con el favor de Dios , iremos dando á luz sucesivamente, por más que tales asuntos no inspiren interés alguno á aquéllos que cifran todas sus aspiraciones en el cultivo de la politiquería y
de las letras de cambio, polos dos en torno de los cuales gira
la máquina social del siglo del turrón y de las luces de gas.
(i) Todavía anduvo más desacertado Nicolás Antonio al decir que se había impreso esta obra en 1616 y 1617.
XIII
basta parar míenles en que la fe de erra/as de ambas parles está dada en 14 de Enero de 1616 , lo que acre- dita que un libro de cerca de setecientas páginas no pudo ser impreso en los pccos dias que contaba á la sazón este último año , junto con las diligencias que había que practicar por aquellos tiempos entre la impresión de una obra y su presentación á la pública venta. Conste, pues , para los efectos ulteriores , que no existía más que una edición de este libro , hasta que nos ha cabido á nos- otros la salís facción de imprimirlo por segunda vez.
Lo que sí hemos descubierto en nuestras incansables investigaciones paremiografías , es: dos distintos com- pendios manuscritos de esta producción , hechos ambos en diversa época , el uno de los cuales para en la Biblioteca de Palacio (2. M. 7) , y el úlro, en la de la Real Aca- demia Española.
Consta el 1 .° de 557 hojas en 8.° paginadas , y O al fin de Tabla , sin foliar , encuadernado en pasta , de le- tra , al parecer, coetánea á la impresión de esta obra, tj cuya portada dice así:
« Alie María. Compendio de la medicina Española en Refranes vulgares de nuestra lengua. Compuesta por el Doctor Sorapan de Rieras, familiar del santo oficio. Añadidas muchas cosas al proposito. »
Con el título de Refranes de medicina muy prouecho- sos , para conseruar la salud , y alargar la vida , frac este compendio al principio una colección de 5 ÍS en cas- tellano , á los que siguen 54 precedidos del epígrafe : Versos latinos y Refranes bárbaros de medicina.
XIV
No se expresa el nombre del abreviados.
El 2.° lo forma un volumen en 4.°, encuadernado á la holandesa , y es un extracto tan sucinto de la obra que nos ocupa , que , para acreditarlo sobradamente de tal, no hay sino decir que lo componen 9í hojas escritas en letra bastante espaciosa , y cuyos márgenes son más que medianos. Consta por el final , pues no tiene portada, que lo hizo un tal Josef Joaquín Baso , vecino y residente en Segovia , á 14 de Agosto de 1807, viéndose por los preliminares , que dedicó el menos diestro abreviador su nada difícil y poco meritoria hura á un Sermo. Señor cuyo nombre no expresa , pero que en vista de desearle alargue Dios su salud y se la conserve muchos años como así lo necesita para honra y gloria, lustres de estos Rey- nos , y bien de la Monarquía , se hace evidente era Fer- nando Vil el Mecenas.
Estos dos extractos , aunque hechos con distinto cri- terio , muestran bien á las claras el mérito que asiste á esta obra , hoy no muy común por cierto , y digna á todas luces de ser más conocida en nuestro siglo de lo que seguramente lo es , atento al interés que, según hemos demostrado arriba , encierra bajo diversos respectos.
Réstanos ya , tan sólo , decir dos palabras acerca de lo material de nuestra reproducción. Si hubiésemos em- pleado en este tomo el cuerpo de letra que adoptamos para los anteriores , hubiera resultado una de dos: ó tener que haber dividido esta reimpresión en dos volúmenes , ó publicádola en uno de excesivo grosor comparado con aquéllos y los que nos prometemos seguir dando á luz; costando , por lo tanto , en uno ú en otro caso doble des- embolso su adquisición. Pues bien; dadas tales circuns-
XV
(andas, y supuesto que en el acometimiento de la presen- te empresa no se (rata de la realización de un objeto de lucro , sino de satisfacer un noble orgullo literario (si es que el orgullo puede ser justificado alguna vez,) preferí desde luego ceder yo de la exigua utilidad que pudiera caberme y resolviéndome en su consecuencia á disminuir notablemente el tipo y á estrechar las líneas : con cuyo sa- crificio he logrado reducir el abultado volumen de que consta la edición príncipe de la Medicina Española con- tenida en Proverbios vulgares de nuestra lengua á las dimensiones uniformes que se ha propuesto observar, siempre que posible le sea , en El Refranero General Español ,
¿yode .yfuat/a ._76ai<á(.
MEDICINA ESPAHOLÁ
CONTENIDA
EN PROVERBIOS VMGáRES DE NUESTRA LEMA,
MUY PROVECHOSA
PARA TODO GENERO DE ESTADOS, PARA PHILOSOPHOS,
Y MÉDICOS, PARA THEOLOGOS , Y IURISTAS, PARA
EL BUEN REGIMIENTO DE LA SALUD,
Y MAS LARGA VIDA.
COMPUESTA
POR EL DOCTOR 1VAN SORAPAN DE RIEROS,
MEDICO Y FAMILIAR DEL SANTO OFFICIO
DE LA INQUISICIÓN. DE LLERENA Y GRANADA Y DE
SU REAL CHANC1LLERIA.
CON PREVILEGIO.
POR MARTIN FERNANDEZ ZAMBRANO. AÑO. 1616.
— 3 —
TASSA.
Yo Pedro Montemayor del Marmol, escriuano de Cá- mara del Rey nuestro señor , y vno de los que en su Consejo residen. Doyfé, que auiendose visto, por los señores del dicho Real Consejo , vn libro , que con su licencia fue irnpresso, intitulado Medicina Española, compuesto por el Doctor Sorapan. Tassaron cada plie- go del dicho libro a quatro marauedis , el qual tiene setenta y dos pliegos y medio , que al dicho respeto monta ocho reales y veynte y dos marauedis , y al di- cho precio mandaron vendiesse el dicho libro . y no a mas , y que esta tassa se pusiesse al principio del dicho libro, y para que dello conste di esta fe. En la villa de Madrid a veynte y quatro dias del mes de Hebrero, de mil y seyscientos y diez y seys años.
Pedro Montemayor del Marmol.
Tiene mas onze pliegos y medio de Índices, y principios, que todos son ochenta y quatro, y mon- tan a la dicha tassa, nueue reales y treynta mara- uedis (1).
(1) Sigue la fe de Erratas salvadas en las dos partes de que consta esta obra, su fecha en Madrid á 14 dias de Enero de 1016, y firmada por El L. Murcia de la Llana.
(Sota del Recopilador).
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APROUACION,
Por mandado de vuestra Alteza é visto vn libro , que se intitula Medicina Española, contenida en Prouer- bios vulg'ares de nuestra lengua. Compuesto por el Doctor Sorapan Medico, el qual aunque mirado, y visto supercialmente , considerando solo su titulo, y lenguaje , parecerá vulgar , y ordinario , y de poca estimado, por ser su assumpto disputa de refranes , y estar escritito eu lenguaje vulgar, siu duda ninguna es libro de mucha autoridad , extraordinario, y de es- timación, y aquien verdaderamente le conuiene muy bien el dicho de otro refrán antiguo que dize, que debaxo de mala capa ay buen beuedor porque fuera dj la mucha erudición que tiene, y demostración, de que su autor es docto, y leydo en los autores granes, contiene mucha doctrina , vtil . y necessaria , para la conseruacion de la salud humana, y assi me parece, que puede V. A. justissimamente , dar licencia para que se imprima, y lo firme. En Madrid a 1-4 dias del mes de Enero, del año de. 1615.
El Doctor Diego J* Herrera.
APROUACION DEL DOCTOR FRANCISCO MAR- TÍNEZ DE RUEDA, CANÓNIGO DE LA SANTA IGLESIA DE GRANADA , Y RECTOR DE LA VNI- UERSIDAD DE LA DICHA CIUDAD.
£j visto con diligencia este libro , que el Doctor luán Sorapan. Medico del Sancto Oficio de la Inquisición,
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a compuesto de Medicina Española , y no hallo en el cosa contraria a nuestra sagrada Religión y Fe Cató- lica, ni contra las buenas costumbre.^. Antes contiene muchas cosas curiosas, y dignas que las gozen todos los que tratan de letras, y dessean saber el buen re- gimiento de la salud: y assi juzgo ser muy digmo, (|iie salga a luz, pira la vtilidad común, y que se pueda dar licencia para que se imprima. En Granada a diez de Setiembre , de mil y seyscientos y cator- ce años.
El Doctor Francisco Martínez de Rueda.
Don Fray Pedro González de Mendoza , Arzobispo de Granada del Consejo del Rey nuestro señor. &c. Por el tenor de las presentes, damos licencia , y facultad, para que se pueda vender, y imprimir, el libro que se intitula Medicina Española , compuesto por el Doc- tor luán Sorapan , Medico, y familiar del Santo Oficio de la Inquisición de Granada el qual por mandado nuestro fue visto, y examinado, por el Doctor Fran- cisco Martínez de Rueda , Canónigo de sagrada Es- critura, en nuestra santa Iglesia de Granada: y no halló en el cosa que repugnasse a nuestra santa Fe. antes se juzgó por vtil, y prouechoso, para los que dessean saber el buen regimiento de la salud. En tes- timonio de lo qual mandamos dar, y dimos la presen- te, sellada con nuestro sello, y refrendada por el Se- cretario de nuestra dignidad. En Granada a diez de Setiembre de seyscientos y catorze. D. Fr. Pedro González de Mendoza Arzobispo de Granada.
Por mandado de su Señoría el Arzobispo mi señor. Doctor Alo i > >ez.
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EL REY.
Por quanto por parte de vos Doctor luán de Sorapan Medico , Familiar del santo Oficio de la Inquisición, nos fue fecha relación, auiades compuesto vn libro, intitulado Medicina Española , conteuida en prouer- bios vulgares , en que auia desgastado mucho tiem- po, y estudio, atento a lo qual, y que era libro vni- uersal , y muy prouechoso. Nos pedistes , y suplicas- tes , os mandásemos dar licencia , y priuilegio por diez años , para lo poder imprimir, ó como la nuestra mer- ced fuesse : lo qual visto por los de nuestro Consejo , y como por su mandado se hizieron las diligencias , que la pregmatica por nos vltimamente fecha, sobre la impression de los libros dispone , fue acordado . que de- bíamos mandar dar esta nuestra cédula , para vos en la dicha razón , y nos tuuimoslo por bien. Por la qual os damos licencia, y facultad, para que por tiempo, y espacio de diez años , primeros siguientes , que cor- ran, y se quenten desde el dia de la fecha desta nues- tra Cédula en adelante , vos o la persona que vuestro poder ouiere, y no otra alguna, podays imprimir, y vender el dicho libro , de que de suso va fecha men- ción , por su original , que en el nuestro Consejo se vio que va rubricado , y firmado al fin de luán Aluarez del Marmol , nuestro escriuano de Cámara , de los que en el nuestro Consejo residen , y con que antes que se venda lo traygays ante ellos, con su original, para que se vea, si la dicha impression esta conforme ael, o traygais fé en publica forma , como por corrector por nos nombrado , se vio , y corrigio la dicha impression,
— 7 — por el dicho original , y mandamos al impressor , que assi imprimiere el dicho libro , no imprima el princi- pio , y primer pliego , ni entregue mas de vn solo libro, con su original al autor, o persona a cuya costa lo imprimiere , para efecto de la dicha correc- tion,ytassa, hasta que antes , y primero, el dicho libro este corregido , y tassado , por los del nuestro Consejo, y estando hecho, y no de otra manera po- days imprimir, el dicho principio, y primer pliego, y seguidamente ponga esta nuestra cédula , y la aprouacion que del dicho libro se hizo , por nuestro mandado , y la tassa , y erratas , so pena de caer , é in- currir en las penas contenidas en las leyes , y preg- maticas , de nuestros Reynos , que sobre ello disponen, y mandamos , que durante el tiempo de los dichos diez años , persona alguna , sin la dicha vuestra licencia, no pueda imprimir, y vender el dicho libro , so pena que el que lo imprimiere , y vendiere , aya perdido , y pier- da, todos, y qualesquier libros, moldes, y aparejos, que del dicho libro tuuiere , y mas incurra en pena de cinquenta mil maravedis , la qual dicha pena sea la tercia parte , par? la nuestra Cámara , y la otra tercia parte para el juez que lo sentenciare, y la otra tercia parte para la persona que lo denunciare. Y mandamos a los del nuestro Consejo Presidentes , y Oydores de las nuestras Audiencias , Alcaldes , y alguaciles de la nuestra casa, Corte, y Chancillerias, ya todos los Corregidores , Assistente , Gouernadores , Alcaldes mayores, y ordinarios, y otros juezes, y justicias, qualesquier de todas las ciudades , villas , y lugares de los nuestros Reynos , y señorios , y a cada vno de- 11 os en su juridicion , que vos guarden, y cumplan esta nuestra Cédula, y contra ella no vayan , ni passen, ni consientan yr , ni passar, sopeña de la nuestra
merced , y diez mil maravedís para ia nuestra cáma- ra. Dada en Madrid, a diez días del mes de Febrero, de mil y seyscientos y quince años.
YO EL REY.
Por mandado del Rey nuestro señor. Pedro de Contreras.
AL DOCTOR
D. BALTASAR DE LORENZANA
DEL CONSEJO DEL REY NUESTRO SEÑOR,
Y SU PRESIDENTE DIGNISS1MO
EN LA REAL CHANGILLERIA DE GRANADA.
EL DOCTOR IVAN SORAPAN
MEDICO DE SU SEÑORÍA Y DEL SAMO OFICIO DE LA INQUISICIÓN.
Iiene la Medicina, por digno empleo y fin de sus trabaxos , la sanidad perfeta del cuerpo humano : en la qual procura siempre conseruarle , defendiéndole de suerte que las calidades contrarias de que consta, g-uarden entresi las treguas que puso naturaleza sin passar de la raya de su intensión vn punto , de lo que pide el proprio temperamento. Con este intento, innu- merables autores Grieg-os , y Latinos liizieron osten- tación de su ing'enin , acudiendo al socorro deste peli- gro con muchos tratados, y diferentes discursos. Pero entre tantos caminos descubrió mi desseo del bien pu-
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blico, vna nueua senda minea hasta aora seguida, ni andada de alguno, mas compendiosa, y fácil, y no menos cierta , y segura para conseguir nuestro disi- nio. Esta nos ocultaron nuestros Españoles antigaos debaxo de apliorismos, y Refranes Médicos, a los quales concilia veneración, y respeto la antigüedad inmemorable de tantos siglos , y su breuedad , y agudeza pide admiración del ingenio, con que nues- tros mayores (aquien desseo mostrarme agradecido) cifraron en pocas palabras grandes secretos de natu- raleza. Aunque quanto las palabras son menos, y sus misterios mayores, tanto fue mas difícil la declara- ción , y prueua philosophica de las verdades que ocul- ta, y la disposición método, y concierto de tantos, y tan varios Refranes, ó Prouerbios, que muchos dellos no estauan depositados en la impression de libros, sino fiados solamente déla tradición, y memoria de los hombres. Pudiera alentarme para tan ardua im- pressa el bien vniuersal a que esta pequeña obra se ordena pero la vtilidad común , por ser de todos , na- die la mira , ni agradece como cosa propria : por esta causa quise granjearles a mis trabajos otro fauor mas cierto, y aceptación mas segura, consagrándo- los a la salud , y buena complexión de V. S. cuya perfección en excelente grado , nos manifiesta la vniformidad , y concierto de sus acciones, que es cier- to indicio , según Galeno , de la moderación , y tem- planza en los afectos del alma, y enlos humores del cuerpo. Xo podra .pues dexar de ser agradable, y acepto a todos estos Reynos , el estudio , y trabajo que se emplea, en conseruarles vna salud que tanto estiman, y de que tanto dependen para la recta ad- ministración de justicia, parala seguridad de sus vi- das, honras, y haziendas, las quales dan por sigu-
— lo- ras , enmedio de sus mayores peligros , quando las ven en las manos de V. S. como en el pesso ajustado, y fiel de las verdades. Según esto no mirara tanto por el bien común , enderezando mi estudio a la vtilidad de muchos , como dedicándole a la salud de vno , en quien esta librada la de tantos Eeynos , quantos com- prehende esta Eeal Audiencia en su distrito. El qual con ser tan grande, y estendido, parece corto, y es- trecho , para tener encerrados ensi tangrandes méri- tos, aumentando con ellos las esperanzas de todos, y el desseo de ver logTado en competente esphera el pecho nobilissimo , letras , y prudencia de Y. S. A cuya protección y amparo, espero deuera este libro la estimación , siguridad , y crédito que tienen mere- cidas., sino mis obras, alómenos la voluntad, y des- seo de ver por larg-os dias, premiados deuidamente, los merecimientos de V. S. cuya salud aumente Dios tantos años como sus sieruos desseamos . &>\
PROLOGO.
AL LECTOR.
1 oda el escuela de la racional Medicina . sin discre- par alguno (prudente Lector) reduce las causas del difícil parto humano a tres diferencias principales. Destas es la primera el infante que se a de produzir, el qual, ó por su flaqueza, ó porque no guarda la fi- gura , y forma natural , al tiempo que quiere ver esta luz, pone en contingencia los principios de su vida. La segunda causa , se sujeta en la preñada que pro- duze el infante, en la qual suele auer impedimentos, y tan intensa debilidad, que inepta para la produc- ción, haze que el dulce hijo se malogre , y mima, ó con increible borrasca, llegue al tranquilo , y dessea- do puerto de este mundo. Y finalmente la vltiina , y tercera causa , esta departe del aduerso, y riguroso tiempo , que por su excessiua destemplanza , haze di- ficultoso, y triste, el parto que de suyo fuera suaue, alegre , y fácil.
Estas tres causas juntas, asaltaron de improuiso, con tan horrible, y espantoso Ímpetu, la producion, y nacimiento de mi nueua Española Medicina , que oprimida , estuuo apique de quedar escurecida en las tinieblas de mi potencia , sin ver la luz a que aspira- ua: porque departe del assumpto, y objeto concebido,
— 12 - parecieron señales de intensa flaqueza, y no solo de flaqueza , mas juntamente de auer de nacer sin figu- ra, y forma natural. De flaqueza por tratar de Refra- nes dichos vulgares, materia que a la primera vista, no penetrando el centro, parece impossible poder for- mar dellos , oración que persuada deleyte , ni enseñe con vehemencia. Y auer de nacer sin figura . porque también parecía impossible poder instruir arte , y ciencia, que procediesse por causas , y principios, y hiziesse habito en los entendimientos , de Refranes dichos, que según algunos afirman, inuento el vul- go : los quales parecen cosa baxa , e indigna de hom- bres sabios.
Pero quien con atención considerare la verdad desnuda, y sin ambición, conocerá que los Refranes, no son materia débil, y sin artificio, y forma: antes que engendran en los entendimientos de los hombres. con suauidad, y gracia, admirable sabiduría, y ciencia. Porque Refrán no es otra cosa que vn prin- cipio, que los Philosophos llaman persenoto. El qual por su experimentada verdad , tiene adquirida tanta autoridad , que no tiene necessidad de ponerse en tela de disputa para ser creido. O diremos que Refrán , es dicho de algún Sabio que tiene los ojos del conoci- miento limpios, y resplandecientes: el qual se á de tener por verdad conocida , según Platón en el phile- bo, y según Aristóteles en el sexto de las etílicas, y en otras partes. Adonde dize, que de los dichos de los Sabios no aliemos de pedir razón. Los quales dichos llama Gnomas. cuya parte es el Refrán. De adonde colligiremos que de los Refranes, no solo ay ciencia, mas cosa mas excelente que ciencia , que llaman los Philosophos entendimiento, y sabiduría. Y si el per- tinaz no quisiere creer, que enlos Refranes ay sabi-
— 13 — duria, por lo menos creerá, que eu los Refranes ay ciencia aueríguada , en proposiciones , y dichos ver- daderos , o prouables. Siendo pues esto assi , euidente cosa es , que los Refranes son muy necessarios, para aprender grandes partes de buena pliilosophia , me- taphisiea, y medicina. Y para persuadir a los hom- bres que abracen la virtud, que huyan el vicio, que se templen , que no sean auarientos , no mentirosos, nóvanos, que tengan prudencia, suauidad, discre- ción, mansedumbre, y gracia, y finalmente, que conseruen su salud, y vida. Y esto porque en breues dichos se contiene toda la philosophia que Aristóteles puso en sus ocho libros de república , y antes que el Platón ', lo que dixo Xenophonte, y Plutarco en Grie- go, y lo que escriuieron de Medicina el gran Hipó- crates , y Galeno. Y lo que mas admira es su eerti- tidumbre, pues se suele dezir comunmente . que no ay Refrán que no sea verdadero. Porque lo que dize todo el vulgo no es de burla (como dize Hesiodo antes la voz del pueblo , voz de Dios: por ser cosas ya pro- nadas de muchos años. Desuerte que el vso de los Re- franes es de grande importancia a la retorica ; porque si queremos que nuestra oración sea clara, prouable, breue, y suaue : que deleyte, mueua . y enseñe, quien dará mas claridad, que lo que esta en palabras conocidas de grandes , y pequeños? que mas proua- bles razones aura, que las que todos dizen, y aprue- uan ? que mas verisímil argumento , que el que por tan largos años an aprouado tantas naciones? tantos pueblos? tantas ciudades , y villas ? y de lo que todos en común , hasta los que en los campos apacientan ouejas saben , y dan por bueno tan recebido de todos que se puede llamar axioma ; y que tenga aquella dignidad en ser creydo, que no lo estrañen quantos
— 14 — lo oyeren; y esto detal manera, que ay quien afirme, que los Refranes sig'nifican en cierto modo natural- mente. Es de grande admiración ver, que se acaben los superbos edificios, las populosas ciudades, las barbaras pyramides , y los mas poderosos Reynos , y que esta pliilosophia vulgar délos Refranes, siempre conserue su Reyno diuidido en todas las prouincias del mundo , y que en todas ellas los aleg-en como a sentencias infalibles , y que hagan tanta fé, que en el pleyto que los Atenienses trayan con los Meg-aren- ses , sobre cuya era la isla de Salainina, dieron la sentencia por los Atenienses, porque se alego en su fauor vn versiUo de Homero , que tenia lug-ar de Re- frán , De adonde se podra colegir la prestancia , ex- celencia , y antigüedad de los Refranes ; como se colli- g-e también de Platón en el dialogo que llama Prota- goras , adonde Sócrates trata esta materia muy ala largra , y tiene por conclusión cierta , que los Refra- nes son la philosophia mas antig'ua , y excelente de Creta, y Lacedemonia, adonde era tanta el abundan- cia dellos, que no auia parte de la vida humana , assi en los negocios públicos , como priuados , y proprios, en que el hombre no hallase Refrán , para aproue- charse quando quisiesse , como también se hallan en España. Y ase de tener por cierto, que antes que vuiesse Philosophos en Grecia , tenia ya España fun- dada la antigüedad de sus Refranes. Con los quales en vez de leyes , y aphorismos , se regian , y cura- uan. La breuedad, dulcura , sapiencia, y dotrina, que en los Adagios se halla (dize Platón en el Phile- bo) es causa que muchos sabios varones, se ocupen en Adagios , y Refranes , quando la vista del enten- dimiento ya esta limpia del orin de la juuentud, y allegado la prudente vejez. Las diurnas letras no los
— 15 — menosprecian, mas antes con grande frequencia los vsan como se ve en Samuel Ezechiel , Hieremias , y san Pablo, y nuestro Saluador; y Maestro se allano para declarar su dotriaa en Prouerbios, y Parábolas. El Sabio Rey Salomón compuso vn libro de Prouer- bios , donde están las fuentes de muchos Refranes Castellanos, véalo el curioso en el cap. 10. adonde esta aquel que dize ; Mucho hablar , mucho herrar. Y enel cap. 13. Lo mal ganado ello, y su dueño. Y en el cap. 14. y. 16. y. 17. se hallan otros que son muy frequentes entre los sabios Españoles , y nacieron del libro de los Prouerbios de Salomón. En el Ecclesiasti- co también se hallan muchos de los Refranes Caste- llanos , y los santos de la Iglesia mil vezes los repiten. Otros insignes Philosophos enseñando ciencias altas de la natural philosophia , y de la moral , y de la me- thaphisica, que por otro nombre ellos llaman sapien- cia , y theologia, en qualquiera cosa se aprouechan destos Refranes , como de la mejor demonstracion . y prouanza que ellos traer suelen. Y si lo que con mu- chas razones , y palabras ellos an prouado viene a concordar con algún Adagio, ó Refrán, tienenlo por demonstracion, que llaman al ojo. Los oradores dan assimismo tanto crédito a los Prouerbios que les pa- rece ser bastante prouanza vno dellos, ¡ara- aueri- guacion de lo que pretenden. Y si a la fuente de la racional Medicina venimos, pregunto 3*0, que otra cosa son las sentencias aphoristicas de aquel oráculo Hipócrates , en sus siete libros de aphorismos , sino Adagios, Prouerbios, y verdades aueriguadas por el vulgo, en cosas de Medicina, y por aquel gran va- ron? y assi diremos que es lo proprio dezir aphorismos de Hipócrates, que Refranes Griegos de la isla de Coo. Lo qual solo pudiera bastar para conocimiento
— 16 — ele la dignidad . y celsitud de los Refranes. El sapien- tísimo Galeno también vsa muy de ordinario en sus obras de Adagios , y Refranes, para calificar las pro- posiciones que enseña , como se ve en el tercero de lo- cis cap. 4. argumentando contra los Methodicos, y en otras mil partes. En tiempos antiguos , otros muy sabios, no solo vsaron de Refranes, enseñando su do- trina , mas también exprofesso escriuieron dellos. Destos varones doctos haze memoria Erasmo el qual también no dio poca autoridad aesta materia . con sus | Chiliadas. Y el Comendador Hernán Xuñez insigne Español . después de auer compuesto muchas obras deymn dotrina. sobre Séneca Plinio , Pomponiome- la . y «/ros en lo vltimo de su curso , quando ya tenia conocimiento de sabiduría, dio en escribir Refranes, de los quales d - . alguuos. comento en Seuilla el
docto Halara , no tocando en Medicina , por no ser su profession. Y antes que el Comendador Hernán Xu- ñez, vn Afosen Pedro Valles juntó por el orden del A.B.C. mas de quatro mil y trezientos Refranes Espa- ñoles , sin osar comentar alguno. Iñigro López de Mendoza sabio varón . por mandado del Rey don luán juntó en Medina del Campo trezientos dellos , con vnas glosillas a manera de consonancias.
discurso de los Refranes (sabio Lector) se á hecho para que se entienda . que pues los mas sabios de los hombres . tanto caudal hizieron de Pro- uerbios . preciándose , no solo de vsarlos en sus obras, mas también escriuiendo particulares libros dellos, que no es materia tan flaca, y débil, que mi Medici- na Española , pues va fundada en Adagios . aya de ser menospreciada . y escurecida . desuerte que no groze de la luz que otras obras de menos prouecho para los hombres gozan. Con la qual consideración
— 17 —
me anime , y alenté para ponerla a vista de los que quisieren leerla , y conseruar su salud.
La segunda causa, que mas difícil jhiz o el parto deste libro, fue la que departe de mi potencia débil se ofreció. Esta le puso en estremo aprieto . consideran- do lo mucho que emprendia , pues era necessaria ma- yor fuerza para caso tan grane . y para abrir nueuo camino nunca intentado de otro autor alguno, anti- guo , ni moderno , Griego , Latino , ni Español. Porque aunque es verdad, que muchos an juntado Refranes, y dicho algo dellos, ninguno a escrito palabra sobre los que esta mi nueua Medicina ensi contiene , ni al- guno otro a recopilado deporsi todos los Refranes Es- pañoles , que tocan amedicina , ni formado dellos , y sobre ellos arte , y ciencia de conseruar la humana salud. Yo pues é sido el primero que para mas suaui- dad, memoria, y doctrina de las cosas que pertene- cen a la conseruacion del indiuiduo he caminado por este nueuo atajo, en el qual aunque corto , y áspero, descubrirá el Letor todo lo sustancial, que los Ara- bes , y Griegos maestros de la racional Medicina dixeron : dexando lo superfluo para quien quisiere caminar por el largo, y ancho camino , que ellos inuentaron.
Y porque mi intento a sido librar a los humanos del Recipe del Medico, de la espátula del boticario, y de la cinta del barbero; me pareció escriuirlo en} lengua materna , para mas prouecho de mi nación, en la qual aunque ay gran numero de Latinos , es mayor el que ay de Romancistas , y muchos de ellos de tan sutiles entendimientos , que no es razón carez- can del bien que los antiquissimos Castellanos , en es- tos aphorismos Españoles, que comento nos dexaron. Los quales por ser de nuestros passados no deuen ser m. 2
— 18 — menospreciados , antes venerados. Y portraer su ori- gen dellos , se le da aeste libro nombre de Medicina Española. Y por si vuiere alguno que tanto aborrez- ca la genuina, y natural lengua, hallara en la mar- guen en Latin todo lo sustancial que en la plana se escriue , y los autores mas graues que lo enseñan, con los libros , y capítulos ciertos (1).
Diuidese la obra en dos partes. Contiene la prime- ra, todos los Refranes que pertenecen a la conserua- cion de la salud del hombre , diuididos en los que tra- tan de la comida , beuida , exercicio, sueño, Venus, accidentes del animo , y mudanzas del ayre , y lug-a- res ; que son las cosas en que consiste la salud vsadas con moderada cantidad , y calidad , modo , y ocasión. La segunda trae otros Refranes en que también con- siste la buena educación de los hijos , y preseruacion de la peste , y algunas dudas acerca de las preñadas. Los mas dellos halle entre los que recopilo el Comen- dador Hernán Nuñez dejándolos siu luz, y desnudos de comento. E los yo vestido , y adornado, como el Lector benigno vera. Y si alguno dixere, que es de pequeña importancia el tal comento , y inuencion su- perflua: le respondo, que también tendrá por super- fluo el estudio de las buenas letras , y aun no perde- rá sueño por saber leer , y creerá que nació para el contento del vientre , como los brutos animales. Enfín dexados estos tendidos al pasto corporal , que poco va en que sean sus manjares carne , y pescado , o paja,
(1) En atención á no militar actualmente las razones que asis- tieron al Autor para poner las notas marginales de que habla arri- ba , se ha estimado oportuno omitirlas en la presente reproducción.
(Nota del Recopilador.)
— 19 — y ceuada , entre tanto que otro se muestra con mas agradable mercaduría, salgo yo con la mia, animán- dome al ver la dificultad que esto tiene : y que por ella deue ser tenida por excelente , y de valor ; pues dize el Griego , y el Latino , difíciles cosas son las buenas , y de hermossa impressa ; la mornmracion, pues , destos maldicientes , es la vltima causa , de las tres que dixe , la qual esta de parte del tiempo que hizo riguroso el parto de mi nueua Española Medici- na. Pero considerando, que no solo los humildes es- criptores como yo , mas también aquellos que an es- crito cosas altas, con casto, y leuautado estilo, son mordidos , é inficionados con el maleuolo aliento de los inuidiosos, m'e consuelo mucho. Sigan pues estos su natural costumbre , que yo siguiendo mi inclina- ción, amo el trabaxo, y ocupo lo que me sobra de tiempo en estos discursos que aqui ofrezco , huyendo la ociosidad, y acordándome de aquella celebre sen- tencia de Menandro, que nos enseña que Dios no ayuda a los holgazanes y de la de Epicharmo , que dize, que los buenos siguen los trabaxos, y los teme- rosos no emprenden cosa buena. Heraclides quoque lycius vnum librum laboris laudibus dicauit, quo aiebat nichil in rebus humanis magis frugiferum geri posse. Quibus eg'o persuasus argumentis, ali- quem ex dacty lotheca mea carbunculum , in minía- me salutis gazophylacium conferre volui, quod ho- minem sic oporteat viviere , vt se aliquando vixisse doceat posteros. Vale , lector probatissime , & me ama.
— 20 —
IX LATJDEM DOCTORIS IOANNIS A SORAPAM,
PATRIS FR. GASPARIS Á SAMA MARÍA CARMELITA DISCALCIATI AD MORROS.
EPIGRA.MMA.
Lathiferi morbi, rabies truculenta dolorum ,
Pestis seua , furor , dirá melancliolia , Sincopa, pleuritis , coxendix , pústula , febres ,
Hernia, lumbago, struma, eleplia litiasis , Hectica, tonsilla, tussis, cepJialea ,'parotis ,
Incubo, neqñritis , pus , plitisis , /¿ordeolum, Tympanis, astlima, tumor, vermis, strangurria, varix
Deniqne, Pandorae quas dedit vma, lúes Ite malis auibus céleres , Pan territat ipse
Terrorum genitor , nec mora terga date Hic Sorapan, Pancliresta docens , quipJiarmaca libro
Corpore ab humano vos procul esse iubet.
ídem ad lectorem.
Multa tibi Hipócrates cumulat , tibi multa Qalenus Multa Dioscorides , multa Auicena tibi
Sed noims lúe pceon religáis tibi, candide lector Quidquid liabent paticis vtiliora dedit.
Ingenium redama , grates age , dicta capesse Morborum , fugiet , queis numerosa coliors.
ídem ad aüthorem.
Iam tibi dum cunctos arces á corpore morbos nomen erit potius quam Sorapan, P anaces.
— 21 —
ANCHAREMI FRISCI IN LAUDEM AUTHORIS.
EPIGRAMA.
Cvm /S'orapaniacas vidit Podalirius artes,
Non , nisi germani credidü esse sui. Currit in integrwm maturamente Macliaon ,
Ettantum valteit nicere, fratris Optes. Latines v trique da tur: neteter tamen indueit: ambo
Horrebant tanti nomiuis esse reos. Fertur liónos demtem Pliebo , quia docta JVepottem
Pectora quce neqteetent, doctior edat Ames Dumqtee patant id mente parí , non paret Apollo
Tale patit solios Sorapan , inqteit , Optes Ergo , quam cuperent meritam vel témpora Plimbi
In sorapaniaca siste corona coma.
ElUSDEM EPIGRAMA.
Quilegat, arcana quce legit tS'orapan arte,
Vna dat innúmeras pagina , iuret , opes. Bis legat , Asclepi , clamet , sit films iste
Tertius,. Mcprimus sit tibi , Phebe , nepos Ter legat: & credet 6' or apantes Apolo secundtes,
JVec sciat , eximior Ule , vel alter erit. Plus legat , & peream , si cui iam campar et : vnies
Sor a: Mac7iaoni(B, Pan erit artis apex Dicet: G oe file , ftege Pergame: ponite laurum;
Indteat Hesperhes Pan , quia Panta docet Notus eat mundo Pañis cognomine, maior
Pane tamen , nomen plus liabet, est S'oi'apam.
AD EMPTOREM.
Constelo, desprecium prome ; ñeque constelo libro Veneat, vt viteas, constelo , vita vocor.
22
ALIUD DE EODEM.
Hunc eme , quisquís anuís longeui pkarinacón ceui Nam niJiil , aut solas 6'orapan, addet Opem. ídem hurta tur, vt edat librum.
Ede librum , perte riuat. dura viuis, /nonatos, Posé ciñeres eincri [/inri a maior erit.
ídem aloqüitdr librum.
Iliber a zoilo líber, tantwm modo vitce. Mitior Ule sica, mitior ergo tuce.
ALIUD AD E.MPTOREM.
Quisquís amat numos, líos prome prodigat ceuum. In longum reliquos sicfaciet esse suos.
SONETO DE Y>" AMIGO
AL AUTOR.
Bibrando vn rayo desde su alto Polo Iupiter á Epidauro el pedio parte , Porque sin darle de sus curas parte , A Hipólito dio vida por si solo.
No assi el gran S'orapan, que es otro Apolo, A quien Iupiter dio su ciencia, y arte , No vn rayo , sino mil de luz reparte , Con que no lo abrasso, sino ilustrólo.
Que no es justo que vn rayo el pedio rompa Sino le inflamen mil en tal hazaña, Como es liazer del arte nueua prueua.
Ya sus Prouerbios con sonora trompa, Canta la fama , ya que escriue a España Vn nueuo Apolo, Medicina nueua.
— 23 —
FRAXCISCO DEL CASTILLO, AL DOCTOR SORAPAN.
Cisne del Dov.ro. paz, gloria, y defensa , Cuyo maraca mil 'palmas te apercibe , Para este libro , que en el mundo viue, Con don eterno de opinión inmensa.
Aquien se le liara tal recompensa ,
Que en laminas de bronce adonde escriue La sabia eternidad su fama arribe Al alto monte donde no hay ofensa.
Su nombre es ApJiorismos Castellanos, Medicina Española de consuelo , Que sana el cuerpo , que conserua el alma.
Cuya ciencia no alcanzan los humanos. Digna de vn 6'orapan Doctor del Cielo , Aquien el mundo da corona, y palma.
EL L. GÓMEZ RAMIRO,
ABOGADO DE LA REAL CHANC1LLERIA DE GRANADA , Y DEL SANTO OFICIO DE INQUISICIÓN' DELLA.
AL DOCTOR SORAPAN AUTOR.
Mantel vista Alemán , ó estopa basta, Mesa en sala Real, ó en choza pobre , /Si diferencian en que falte, ó sobre, Conformo, t en que Pan qualquiera gasta.
Y aunque la torpe gula jamas casta , Varios manjares en su oficina obre Dulce , picante , simple, agro, salobre. De solo Pan el gusto, no contrasta.
Mas porque solo en el no viue el hombre , Brindays con tanta salsa el apetito Que el régimen de vida que aueys Jieclto
Eterna la promete a vuestro nombre, Pues como solo Pan aueys escrito Tan a gusto de todos, y aprouecho.
— 24 — NUMERO DE LOS AYTORES GRATES
QYE VAN ALEGADOS , Y CITADOS EN ESTE LIBRO , POR EL ORDEN DEL ALPH ABETO.
A Aristóteles. S. Augustinus. Alcibiades. Auicena.
Alexander ab Alexandro. Aulus Gelius. Amianus Marcelinus. Auerroes. Aetius. Argenterius. Albertus Magnus. Andreas Halpagus. Ambrosius Calepinus. Alciatus. Andreas Laguna. Alcibiades. Agatius. Apuleius. Abulensis. Ateneus. Aristogenus. S. Ambrosius. Areteus.
Arnaldus de Villanoua. Apolodorus.
S. Antonius de Florentia. Aliabas. Apolonius. Aristipus. Amianus.
Augustinus Minphus. Ausonius. Alceus.
B S. Basilius. Baptista Egnatius. Bercorius." S. Bernardus.
Boetius. Baldus. Bernardus Alderete.
O Crantor Solens. Cicero.
Cornelius Tacitus. Cardanus.
Oallegium Conimbricense. Cornelius Celsus. Celius Apilius. Conciliator. S. Chrisostomus. Ciprus.
Chares Mitilineus. Celius Aurelianus. Columela. Constanlinus Afri. Cardanus. Cuiatius.
Comendador Griego. Cayetanus. Cleantes. Crisipus. Censorinus.
D Diogenes Laertius. Dioscorides. Demosthenes. Diorus Siculus. Dauid. Dion.
Didacus perez de Mesa. Diocles Cbaristius. Don Ilefonsus Reae. Decretales. Diceareus. Demostenes.
— 2o —
E
Epipharius Ciprius.
Ecclesiasticus.
Eurípides.
Eusebius.
Erasmus.
Escotus.
Egnatius.
Ebulus.
Erastratus.
Eutieles.
Erophilus.
Epicurus.
Ezechiel.
Euangelia.
Egisipus.
Elianus.
Epicarmus.
Episcopus de Mondoñedo.
F Fulgentius Medicus. Fr. Gabriel a Talauera. Franciscus de Rades. Fauius.
G Galenos.
Gregorius Turonensis. S. Gregorius. Geneseos. Gregorius Nicenus. Gilbertus Anglicus. Gorreus.
H Hesiodus. Hipócrates. Heraclitus. S. Hieronimus, Homerus. Heraelides. Ghrisemus. Horatius.
Hieronimus Montuus. Hieremias. Horatius Auhenius. Hiparcbus. Herodotus.
íob.
loannes Rauisius.
luuenalis.
Iudiho.
Iustinus.
Isacb medicus.
S. loannes.
Iulius Higinus.
loannes Boterus Benes.
loannes Damascenus.
Ueíonsus Reae.
L
Lutianus.
Laertius.
LuciouicusCelius Rodiginus.
Lisander.
Lactantius Firmianus.
Leuiticus.
Ludouicus Mercatus.
Leuinius Lemius.
Lili us Giraldus.
S. Lucas.
Lalamanticus.
Lemosius.
Libanus Sophista.
L. curgds.
M Malara. Martialis. Macbrobius. Marsilius Ficinus. Marcus Varro. Musa.
S. Matheus. S. Marcus. Marcelus. Mariana. Moschion. Manilius. Marcus Catonis. Mantuano. Menander.
N Nemesios. Nicolás Leonicenus.
— 26 —
Ouidius. Orpheus.
Oribasius.
Oseas.
üratius.
P Paulus Apostolus. Panetius. Pausanias.
Paulus lurisconsultus.
Plato.
Prouerbia Salomonis.
Posidonius.
Plutarchus.
Plautus.
Pindarus.
Plinius.
Plinius Iunior.
Pyt hago ras.
Polius Trebelius.
Platina.
Petrus de Apono.
Poní pon i us.
Paulus Agineta,
Pierius Valerianus.
Philostralus.
Pérez i us.
Pausanias.
Philocorus.
Petrarcha.
Periates.
Propertius.
Petrus Gorreus.
Paladius.
Petrus a Medina.
Polibius.
Persius.
Plocus.
Platinas.
Philonius.
Prouerbia Commendaloris.
Posodonius.
Polius Trebelius.
Ptholomeus.
Q
QmntusSerenusSamoniacus
Quiníus Curtius. Quintilianus.
Rasis.
E
Sócrates.
Sapientia.
Sorsanus.
Sauanarola.
Sanctius Brocensis.
Strabo.
Sciates Historicus.
Séneca.
Simplitius.
Silius Italicus.
Straton.
Salomón.
Seruius.
T
Tituslibius.
Terentius.
Triptholemus.
Tibulus.
Theophrastrus.
S. Tilomas.
Tales Milesius.
Tertulianus.
Tralianus.
Timón Phliasius.
Theocritus.
V
Vega.
Vergilius.
Volateranus.
Vitruuius.
Valesius.
Viualdus.
Votonius.
Vlpianus.
Vegetius.
Xenophon.
Zenon. Zeleucus.
'¿i
TABLA DE LOS PROUERBIOS,
QUE LA MEDICINA ESPAÑOLA CONMENTA , PARA CONSERUACION
DE LA SALUD HUMANA.
PARTE PRIMERA.
Si quieres viuir sano , hazte viejo temprano. Refrán 1
El mucho comer , trae poco comer 2
De hambre a nadie vimorir , de mucho comer cienmil 3
Comer toda vianda , y tremer toda maleyta 4
Pan de ayer , carne de oy , vino de antaño , traen al hombre
sano 5
Come poco , y cena mas , duerme en alto , y viuiras 6
Quien quisiere viuir sano , coma poco , y cene temprano 7
Quien se echa sin cena, toda la noche deuanea 8
Come poco, y cena mas, y dormirás 9
Después de comer dormir , y de cenar passos mil 10
Mas mató la cena , que sano Auicena 11
Por mucha cena , nunca noche buena 12
No le quiere mal, quien le hurta al viejo lo que a de cenar. . . 13
De las carnes el carnero , de los pescados el mero 14
Carne de pluma quita del rostro el arruga 15
Carne de pluma , siquiera de Grúa 16
De aquella medexe Dios comer, que desa los pollos , y comien- za a poner 17
Capón de ocho meses , para mesa de Reyes 1S
Tapar la nariz , y comer la perdiz 19
Si quieres comida mala , come la liebre assada 20
Todo pescado es flema , y todo juego postema 21
Carne carne cria , y peces agua fría 22
Buena es la trucha , mejor el salmón , bueno es el sábalo
quando es de sazón 23
Délos colores la grana , délas frutas la manzana 24
De la nuez el higo es buen amigo 25
Comer verdura , y echar malauentura 26
Azeytuna vna es oro , dos plata , y la tercera mata 27
Coles , y nabos para en vno son entrambos ... 28
El queso es sano queda el auaro 29
— 28 —
De los olores el pan , de los sabores la sal 30
El agua sin color, olor , ni sabor , y ala de ver el sol 31
Agua malaheruida , y colada 32
Agua que corre , nunca mal coje 33
Quien es amigo del vino . enemigo es de si mismo 34
Con las peras vino beuas , y sea el vino tanto , qne ande la
pera nadando 35
Quien tuuiere buen vino beualo , no lo de a su vezíno 36
Comida fria , beuida caliente , nunca hizieron buen vientre. . . 37
O con oro , o con plata , o con viznaga , o con nonada 38
Quien se exercita descansa , y el que esta en ocio trabaxa 39
Dieta, y mangueta , y siete nudos ala bragueta 40
El viejo múdale el ayre , y darte a el pellejo 41
Salud , y alegria belleza cria , atauio , y afeyte cuesta caro , y
miente 42
Quien canta sus males espanta 43
TABLA DE LA PARTE SEGUNDA.
Bien cuenta la madre , mejor cuenta el infante 1
Come niño criarte as, come viejo , y viuiras 2
Si quies que tu hijo crezca , lauale los pies , y rápale la cabeza. 3
Huyr de la pestilencia , con tres. 111. es buena ciencia 4
FIN DE LA TABLA DE LOS PROUERUIOS.
PARTE PRIMERA
DE LA MEDICINA ESPAÑOLA.
CONTIENE
LA EXPLICACIÓN DE LOS PROUERUIOS QUE CONUIENEN
A LA CONSERUACION DE LA SALUD.
Si quieres viuir sano , hazte viejo temprano.
REFRÁN. I.
;A joya mas preciosa que en este mundo el
hombre puede posseer , es la salud : y assi tu-
uieron por conclusión llana los masdelos sa-
s bios antiguos , que ni el rico, ni el fuerte, ni
C" el docto, ni el bien afortunado , ni el que esta . en la cumbre de la honra, ni el que tiene fie- dles amigos , ni aun el que tiene hijos , y mu- ger a gusto , se puede llamar dichoso , ó felize , sino goza de la dulzura de la salud. Thales milesio vno de los siete sabios, que celebro la Grecia , siendo preguntado, qual hombre enesta vida se podia llamar dichoso , respondió que el que gozaua de salud corporal. Posidonio Amapeo soliadezir, que el mayor bien que posseen los hombres, es el de la salud , y riquezas. Entre los Pithagoricos, era costumbre muy vsada, quando en las cartas que se escri- uian tratauan alguna cosa graue , no vsar otro genero de buena crianza mas que el dessear salud, como oy también se vsa entre los prudentes Castellanos, cuyas costumbres no son de menos autoridad, lo quales traen ordinariamen- te traen en la pluma, y boca, el desseo de la salud de los
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que aman. El doctissimo Hipócrates , y Galeno nos ense- ñan , que todo el deleyte en las cosas humanas , es de nin- gún momento ni gusto , si falta el bien de la salud. Y assi Orpheo en vna oración que hizo en alabanza del mismo Hipócrates, dize, que ni la dulce armonía de la música, ni la felicidad de las riquezas , ni el contentamiento de los deleytes , ni los prósperos sucessos de fortuna suben tanto la balanza de la gloria humana, quanto la abaxa vn solo día de enfermedad. Y el Ecclesiaslico hablando a este pro- posito dize, mejor suerte es la del pobre que tiene salud, que no la del rico que esta falto della. Y vn poco mas aba- xo dize, no ay patrimonio, ni censo, que se pueda compa- rar con la salud del cuerpo. Plutarcho en el libro de la conseruacion de la salud, afirma que tener salud es vn po- taje suauissimo, y vna salsa del cielo. Y Marcial nos dize que vna de las cosas que hazen la vida dichosa , es el cuer- po sano. V Iuuenal , que no auiamos de pedir á Dios , ni ro- gar otra cosa mas que tener el alma sana, en cuerpo sano, A esta sentencia de tan ilustres varones corresponde, la costumbre que tenia el belicoso rey Pirro entre los Epiro- tas el qual yendo a hazer sacrificio al templo nunca de- mandaua a los Dioses possession de mayor Reyno, ni vito- rías de sus enemigos, ni mas honra , ni riquezas, ni otras cosas semejantes aestas, por las quales los hombres siem- pre andan atormentados : sino tan solamente que los Dioses le diessen salud, teniendo este discreto Piey entendido, que si esta no le faltaua que todas las demás cosas le suce- derían prósperamente , porque aunque a vanderas desple- gadas la fortuna fauorezca al hombre, y aunque en la bo- nanza de las cosas desta vida lleue siempre el viento en popa, si le falta la salud, todo io demás es de ningún mo- mento. Por lo qual el diuino Platón, escriue , que en los combites antiguos era el mas solemne , y celebrado cantar, que la mejor cosa de las cosas humanas , era tener salud. Otros Philosophos vuo muy celebrados de Cicerón (como fueron Panecio, y rosodonio) los quales dixeron que no era suficiente la virtud para passar la vida dichosamente , sino se gozaua de perfeta salud. Y Crantorsolense afirmaua, que la principal parte de la vida humana se auia de dar a la virtud, y la segunda a la salud. Y no es de admirar, que todos estos famosos varones ayan encarecido tanto el dulce bien de la salud, pues el glorioso S. Agustín, como refiere en el decreto Canónico , dize , que el que pagare las dezimas , no solo le dará Dios abundancia de los frutos de la tierra, mas también salud para el cuerpo, y para el alma. Pero para que me canso exaltando con autoridades humanas, y diuinas, lo que de suyo es tan conocido bien,
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como la salud , sin la qual , ni el animoso soldado podría combatir ni el labrador cultiuar el campo, ni oyr las cau- sas el juez, ni defenderlas el abogado , ni el tñeologo (fi- nalmente) escudriñar las cosas diuinas. Muchos valerosos, y esforzados Capitanes tienen renombre, y gloria, por sos señaladas hazañas , los mas de los quales deuen su forta- leza , y vigor a la Medicina, que les dio salud para alcan- zarlas. Y assi se tiene por cierto , que Philipo Medico de Alexandro , no menos venció á Dario en la lid , que el pro- prio Alexandro, al qual poco antes, de la Vitoria le auia restituydo la salud, y las fuerzas perdidas de vna muy graue enfermedad 7 sin la qual salud no venciera el Magno Alexandro. Demás de lo ya dicho, si el dolor (según Aristi- po afirma:) es el mayor de todos los males, aquello, sin duda deue ser tenido , por sumo bien , entre los bienes na- turales, que es contrario a vn tan gran tirano. Pues esta es la salud, luego euidentissimamente la salud sera el mayor bien de los bienes, cuya excelencia, y ventaja, sobre los demás bienes no se puede encarecer con palabras. Y assi el que vuiere de tratar de ella, tendrá mucho mas que ha- zer, en buscar estilo , y modo , que en hallar la materia, ó copia, para fabricar su oración. Esta pues es de la que trata el presente Refrán , el qual para adquirir este bien, que tantos Philosophos dixeron ser el mayor , y mas exce- lente que el hombre puede posseer en este mundo, nos da vn antidoto , vn socorro , y remedio el mas fácil, y cierto, que hasta oy la inuencion humana á hallado, diziendo : si quieres tener el sumo bien de la salud, que haze los hom- bres bienauenturados, y dichosos , contentos , graciosos, y bien afortunados, en conclusión.
Si quieres vitiir sano, hazte viejo temprano.
En esta vltima parte del Refrán , que dize , Hazte viejo > temprano , esta disfrazada la quarta especie de methaplio- ra, que se dize analogía , que es cuando passa el vocablo á | v^¿ significar otra cosa, como quando dezimos á la Poesía, Pintura, y Pintura 'a la Poesía : assi pues auemos de enten- der , que viejo en esta sentencia significa lo proprio que prudente , y que lo proprio es dezir hazte viejo temprano, que hazte prudente temprano : mas como los Refranes . y \ sentencias tanto sean mas de estima , quanto mas signifi- I can , y comprehenden en breues palabras , por esta razón nuestro Reirán , dize viejo , y no prudente, vsando (como esta dicho) de analogismo.
Podría algún estudioso de la Medicina acordarse contra esta declaración , de aquel Aphorismo de llypocrates, que se lee en el segundo libro ; el qual clarissimamente , dize.
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que los viejos padezen menos enfermedades que los mozos. Y assi que nuestro Refrán no se a de entender methaphori- camente, sino literalmente déla verdadera vejez, en la qual (según este graue Autor) asaltan menos enfermedades al cuerpo humano. Este argumento aprieta bien: pero oyendo la respuesta que da el doctissimo Valles, quedará el entendimiento quieto. El qual dize , que se á de entender el Aphorismo de Hypocrates de enfermedades agudas , que se causan de colera, y sangre , porque las largas enfados- sas, y prolixas , estas verdaderamente acompañan casi siempre la vejez, y assi auemos de entender, que la edad de los viejos es mas enferma que la alegre juuentud , por lo qual dixo el gran Hypocrates en otro lugar , es muy en- fermo , quien es muy viejo. Y pues la experiencia lo ense- ña, no nos cansemos trayendo autoridades para nuestra defensa, que el vulgo suele (y con verdad) dezir, la pro- pina vejez es enfermedad. Conociendo esto Galeno , en el Comentario del Aphorismo alegado defiende a su maestro Hypocrates, afirmando que los viejos son mas enfermos que los mozos, pero que por su prudencia , y experiencia, y por saber huyr de los inconuenientes , passan la vida mas seguros : de adonde se colije bien claro dezir Galeno lo proprio que yo afirmo, en la expossicion de la segunda parte del Refrán, que es , hazte viejo temprano, auerse de entender, hazte prudente temprano , pues dize que aun- que la naturaleza de los viejos es mas enferma, que la de de los mozos por su prudencia , (que es natural a la vejez) passan la vida mas sanos.
Y porque auemos dicho, que ser prudente es summa importancia, para posseer. el excelente bien de la salud, sera razón darlo a entender , prouandolo con razones, y autoridades , y consecutiuamente , que los viejos son pru- dentes. Digo pues, que nadie aura que no entienda de quanto momento, y pesso sea para la conseruacion de la salud, la virtud de la prudencia, pues anda siempre acom- pañada del dichoso , y glorioso coro de las demás virtudes, como enseña Cicerón en el quinto de las Tusculanas. Y san Agustín dize , que la prudencia es ciencia de las cosas bue- nas , y de las malas , y de las neutras. El Philosopho tam- bién lo enseña , y dize que la prudencia, esta en la parte raciona] del alma, que se dize estimaua, la qual con sola su fuerza , y virtud, puede aconsejar á si , y a los demás, todos los males, y los bienes, y preuenir en todas ocasio- nes con altissimo consejo. Marco Tulio en el .3. de la Reto- rica, nos auisa, que por la prudencia podemos tener elec- ción de los bienes , ó de los males. Siendo pues esto assi, no ay duda sino que la prudencia nos podra apartar de mu-
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chas ocasiones, y peligros de enfermedades , en los quales cada dia vemos que el in prudente necio , como torpe , y falto se dexa caer, délos quales, el prudente, y auisado se podra guardar pues le acompaña siempre la inquisi- ción déla verdad , la meditación del animo , la viueza del entendimiento, y la elección de lo bueno , con mucho es- tudio , y ciencia , las quales cosas todas le amonestan , y aconsejan al prudente, que nunca se confie de su parecer, si en el no vienen estos requisitos.
Y porque entendamos , como esta tan necessaria virtud de la prudencia , anda casi siempre acompañada con los muchos años. Y que dize acutissimamente nuestro Refrán quando auisa, que nos hagamos viejos temprano , se a de aduertir , que lo proprio es dezir vejez , que dezir seque- dad, porque los viejos son secos , como enseña Galeno en muchos lugares y la experiencia lo muestra : y este pro- prio autor en el libro que intitulo, Quod animi mores cor- poris tempraturum sequantur ; afirma , que la prudencia procede , y se adquiere de la sequedad , como la demencia, e imprudencia de la humedad , adonde alega aquella cele- bre sentencia de Heraclito: que los espíritus secos, hazen el anima sapientissima , y prudente. Y aunque es verdad, que la sequedad aprouecha alguna cosa á la prudencia, auemos de entender ser mas cierto, lo que responde Pía- N ton en el Phedro quando dize. que haze prudentissimo al hombre la diuiífa Philosophia, la qual según Macrobio, haze que menospreciemos el mundo, y todas quantas cosas ay en el : dizen también que ala prudencia perfecciona el tiempo , y la larga experiencia juntamente con la obserua- cion de los humanos acaecimientos , como lo escriue Mar- siiio Ficino : Cicerón (Miel primero de legibus afirma , que la naturaleza le da cierta fuerza , y virtud. Y el santo íob en el capitulo duodezimo dize, que en el mucho tiempo esta la prudencia. San Ilieronymo escrimendo á Nepocia- no, también dize. Casi todas las virtudes del cuerpo , se mudan en los viejos , y descreciendo todas las demás, crece sola la sabiduría. Y vn poco mas abaxo añade. La senetud con la edad se haze mas docta , con el vso mas trillada , y con el processo , y discurso del tiempo mas salda. De So- cratesay vna sentencia referida de Alcibiades en id Sim- plosio de Platón, que entonces los ojos del entendimiento, comienzan a ver agudamente . (piando á los ojos del cuerpo comienza á faltar su virtud. Y en el capitulo quarto de la Sabiduría esta escripto. Las canas de los hombres son pru- dencia. Y en el ^eclesiástico. Que hermosa es la sabiduría en los ancianos, y quan glorioso es su entendimiento. Y Eurípides dize. El viejo cuydadoso , vale mas (pie muchos
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ff
S-c-ert
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mancebos. Y Plauto. La edad es escondimento para la sa- biduría. Piaton en el Timeo , enseña , que el anima quan- do luego al principio se encierra en las ataduras del cuer- po , se haze como torpe , y amenté: pero después que el hombre se augmenta , y crece , y las almas con mas lento mouimiento hazen su camino, entonces es el hombre mas prudente , y sabio. Su discípulo Aristóteles, dize en vn pro- blema , que nuestra madre naturaleza, authora de todas las cosas , nos dio dos instrumentos , la mano para el cuer- po , y para el alma el entendimiento, y que de la manera que luego , desde que nacemos , no estamos tan promptos para vsar del instrumento de las manos , hasta que la na- turaleza las perfecciona, y fortaleze ; assi ni mas ni me- nos , el entendimiento, no luego que nacemos , mas antes en la vejez cobra su vigor , y fortaleza. Y cierto no ay duda alguna, sino que mientras mas son los años, tanto mas te- nemos de vso , y experiencia, y tanto mayores fuerzas al- canzamos en el consejo. Conociendo esto Homero , hablan- do de cierto cauallero Egypcio dize estas palabras. Era corbo con la senetud , y con mucha experiencia de cosas sabio. Con lo dicho , y mucho mas que se pudiera dezir, se consolaran los señores ancianos, pues esta en ellos mas perfeta la razón , que en los mozos. Y en quanto a esta parte , que es la principal, que constituye el hombre , les hazen mucha ventaja. Y assi Ouidio, en aquellos versos tan sabios dize. No todas las cosas déla edad de los viejos son aborrecibles , ni para huyr delias ; porque de los tar- dos años se adquiere el vso , y la experiencia. Es tan cono- cida verdad la que voy prouando , que pudiera traer infini- dad de lugares para prouarla, mas huyendo el enfado, dexo sentencias de Homero , de Virgilio, de Apuleyo, de Eurípides , de Afranio , de Marco Tullo , de Plutarcho , de la Sagrada Escritura , y de muchos santos , que la esclare- cieran mas.
Pero podrase dudar mucho , acerca deste comento , di- ziendo , que si la prudencia esta (como esta prouado) en la vejez, y muchos años , quesera impossible alcanzarla el jouen, y consistente que no á llegado a la edad referida, y assi que el Refrán sera ridiculo , y de ningún momento, pues pone vn caso que naturalmente no puede ser como es ser mozo, y viejo en prudencia todo en vn tiempo. A esta objeccion se responde, que ía edades en dos mane- ras , vna del cuerpo , y otra del alma ; esta del anima no se numera, y quenta por razón del tiempo, sino por la ca- lidad de la virtud , de suerte , que aquel se dirá varón per- feto , y viejo , que carece del error , e imprudencia de la puericia , y tiene la prudencia del viejo , aunque tenga
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tiernos años. Dcsta edad pues se a de entender el Refrán, quando dize, Hazte viejo temprano , que de ninguna ma- nera el hombre mozo á de desesperar de poder ser Sabio, y prudente , confiando principalmente en la diurna bondad, y magnificencia, que a las serpientes da prudencia , que se la dará con liberal mano. Pues vemos que muchas vezes los mas mozos, vencen en consejo , y prudencia a ios vie- jos. Como leemos en Píndaro, hablando de Demophilo, adonde dize que aunque era en la edad mancebo , en los consejos era viejo , como si fuera de cieu años. Y Titolibio cuenta de Apio Claudio , que siendo mancebo , y de poca edad dio su parecer, y decreto en v.ri negocio muy difícil, y fue mejor que todos los domas , y assi fue de todos esco- gido. Y Corneiio tácito escriue , que Lucio Craso , siendo de. 19. años , acusó á Cayo Carbón ; y Cessar de veynte y vno , Adolauela. Y Assinio Polon , de otros tantos a Catón, y de Augusto Cessar, cuenta Suetonio Tranquilo que sien- do de doze años, publicamente en vn graue auditorio ala- bó a Iulia difunta ; confirmase esta verdad , con lo que las diuinas letra- nos muestran, en el libro de la Sabiduría capitulo quarto , numero nono , diziendo , los sentidos de los hombres son canos, y la edad no se quenta por el nu- mero de los años. De suerte que el hombre mozo . no se deue tener por despedido de la compañía dichosa , ni de la riquissima , y celestial casa de la prudencia : antes procu- re traer siempre en la memoria este Refrán , consideran- do, como se prouo de grauissimos, y diuersos autores, que la salud , es el principal, y sumo bien que el hombre eneste mundo puede posseer , y que ninguno se puede lla- mar dichoso , y felice, aunque goze todos los demás bienes, sino goza de la dulzura de la salud. Y que con esta salud nos esta combidando el Refrán , diziendo. Si quieres viuir sano , hazte viejo temprano : la qual vejez se á de enten- der de la vejez, ó edad del animo , que es la prudencia, por estar esta in estimable virtud, por la mayor parte, en los de madura edad , y mas expertos varones . como se prouó con razones, y autoridades diuinas, y humanas. Pero no por esso so a de tener el sabio mozo por despedido de la prudencia , y maduro seso para poderse hazer viejo temprano , ahuyentando de si las ocasiones enemigas a la salud , exercitandose moderadamente , desuerte que este ágil para qualquier mouiniiento corporal, comiendo tem- pladamente, y beuiendo déla propria; durmiendo siete oras de noche , y ninguna de dia , aborreciendo el carnal vicio , como muy viejo , sino quiere pelarse . y tener en su rostro mil manchas , nacidos , talparias, llagas, y notur- nos dolores, y consumir sus bienes en zarza", palo santo,
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china , y azogue , y la vida en la cama por muchos años , y dexar a su compañera en breue tiempo viuda, y toda su descendencia , con perpetua herencia de lamparones, y otros mil géneros de males , que preuenir , y considerar esto el mozo , es hazerse viejo temprano.
El mucho comer , trae poco comer.
EEFEAX. II.
Dos sentidos suelen darlos curiosos, á este Refrán , y el vno,y otro a mi parecer son muy firmes , y valederos. Dizen pues , que se á de entender, de aquellos viciosos glo- tones, que con canina hambre fundados , solo en el gusto de su paladar , enuassan a rienda suelta en sus estómagos, tan pródigamente manjares, que en breue tiempo consu- men lashaziendas y llegan a tal punto, y miseria , que queriendo comer , ño tienen que : como le sucedió a aquel inconsiderado mozo Prodigo , que en Parábola mysteriosa nos pone ante los ojos , toaos los anos , el santo Euangelio. p-~£-« Ueste jpues , y de otros tales , que por su desatinado comer, vienen a suma pobreza . y hambre : se verifica la presente sentencia , afirmando que el mucho comer , trae poco co- mer. Mas desando este pensamiento , en cuya aprouacion pudiera traer infinitas historias , y exemplos: siguire el segundo sentido , que viene muy a proposito para el fin que pretendo , que es la conservación de la salud , y vida.
Y assi digo , que el concepto ueste Refrán , es este, quien mucho come enferma. , y viue tan poco tiempo, que se podra dezirdel, con verdad, que come poco, siendo causa el auer comido mucho, de su enfermedad , y muerte.
Auiendo pues, de seguir este pensamiento se aduierta. para prouecho- dé la salud, que no ay cosa que mas la ofenda , que la superfina comida, y assi es cierto que los cuerpos de los glotones nunca reciben aumento , porque lo que comen no lo cuezen , antes se conuierte todo en pon- zoña, quedándose hecho vna balsa de flegmas en el estoma- go, aunque coman faysanes, y capones de ocho meses, y si lo cozierari bien , dando al estomago carga que pueda llenar , sin duda alguna se aumentaran sus cuerpos , y se conuertiera la comida en finissima sangre , coaio nos ense- ña Galeno , diziendo, que no ay cosa de mas importancia
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para la salud , que cozer bien los manjares en el estomago, ni mas perniciosa, que lo contrario. Conociendo esto el proprio Galeno , en el libro de Sanguinis missione , dize, que los destemplados glotones, minease remedian con las sangrías, ni purgas , porque siempre están llenos de hu- mores crudos , los quales dibilitan la firmeza del cuerpo , y las potencias , y virtudes del alma : pues auemos visto que muchos hombres , casi entre las mismas comidas rebuel- tos , se an quedado ahogados , como lo dize Auicena , y el gran Hypocrates en aquel apborismo del segundo libro. Cornelio Celso doctissimo varón afirma, que nunca jamas la mueba comida fue prouechosa : del proprio Hypocrates se cuenta, que siendo muy templado en su comida, y be- llida , á vno de sus discípulos le pareció , que era demasia- da su dieta y por tanto fe dixo , que comiesse mas canti- dad , para que el cuerpo se tortaleciesse : el qual con pala- bras blandas le respondió. Hijo mió . yo como para viuir. y no vino para comer. lulio Cessar creen algunos; que se libro de la gota coral . que en Cordoua le asaltó la primera vez , con solo el remedio de poco comer, y mucho traba- xar. Masinissa Rey de la Numidia, conociendo el notable daño que causa el comer mucho, solía siempre (para co- mer menos) recibir el manjar en pie, y en publico, y sin regalo : contentauasse con pan común , y con la comida que los demás soldados, por lo qual fue tan entero en la vejez , que a los. 87. años de su edad engendro vn hijo, y seys años después venció a los Cartaginenses , mostrándose brioso soldado. Por beneficio de la templada comida tenia Marco Valerio Comino (siendo de cien años) entero juyzio en el animo , y fuerzas firmes en el cuerpo. Estos insignes varones, creo, auian tomado la dotrina del rhilosopho, el qual dize , que por experiencia se conoce , que los que refrenan sus apetitos, y se van a la maYio en la comida, tienen mas fortaleza en el cuerpo , mas sutil entendimien- to, y mas destreza para qualquíer exercicio, y finalmente.! viuen mas larga vida, y mas libre de enfermedades. Cono- ciendo esto los antiguos instituyeron, y promulgaron leyes ¡ contratos miseros glotones, como fueron en Rema , las le- yes Sumptuarias , que ponían modo, y medida en las co- midas, délas quales trata Alexander ab Alexandro en el lib. 3. Los [acenses, quando celebrauan bodas , no podían llamar aellas mas numero de. 40. varones y otras tantas hembras, ni podía durar la solemnidad del combite mas de dos días, como lo cuenta Heraclites en la política destos. La ley Orchia entre los Romanos, señalaua los combidados que cada vno podía tener. Vuo otras muchas leyes seme- jantes a estas, de las quales haze mención Aulo Gclio , y
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todas ellas no bastaron, ni bastaran a reprimir la violen- cia deste abominable vieio de la gula , que es incentiuo de desonestidad , y apáralo certissimo, y causa de comer poco, (como dize el Refrán J afligiendo los hombres con mil géneros de enfermedades. Y assi a este proposito , dize el gran Basilio. Yo é visto en esta vida muchos hombres con grandes enfermedades, boluer asu antigua salud , pero nunca é visto alguno de los que se dan a comer mucho, que jamas tenga firmeza en el cuerpo, mas antes corrom- pidos de los deleites se embueluen en mil males. Pudiera traer aquí , para prueua del presente refrán insaciables glotones , que merecen nombre de monstruos de naturale- za , y oprobio de hombres , los quales por el mucho comer, vinieron a poco comer , como fueron Philogeno , Apicio, Melando, Diogenes, Cínico, Calimedonte, Aristipo, y otros infinitos, que fueron sentinas de enfermedades. Estos pues con mucha razón tienen , y pagan su pena en aquello que pecaron , porque siempre están regoldando , y con bascas en el estomago , hasta que vienen a bornitar la comida , y cena , como escriue Luciano. A estos tales es fuerza según buena Medicina , auerse de enflaquezer las virtudes natu- rales , y perder del todo, o deprauarse la apetencia de los manjares : y assimismo es cierto , que su mucho comer, los trae a poco comer , como nos enseña la sentencia que vamos declarando. Iuuenal en la sátira primera dize , que estos por la mayor parle mueren sin hazer testamento, de muerte repentina. Prueue esta verdad la desesperación de aquel Emperador Sétimo Seuero , que padeciendo vehe- mentissimos dolores de gota, y no teniendo ya paciencia para sufrirlos ni otro veneno mas a punto con" que darse la muerte , comió tanta carne malcozida, que con ella en el estomago , fue transportado a la otra vida. Ensebio escri- ue , que Bomiciano Aphro , entre la engañosa dulzura de los manjares, sentado a la mesa cenando , fue tan sin me- dida lo que comió , que deste mucho comer , vino a tan poco comer , que aquella fue la vltima cena , porque quedo improuissamente a la vista de todos ahogado. Quien hizo que Iouiniano Emperador se quedase en lo mejor de su vida sin mas comer, sino la abundancia de comida con que relleno su estomago, como testifica Bautista Egnacio? Quien detuuo el curso de sus años a Childerieo Saxon , y hizo que mas no comiesse, sino auerse embutido como di- zen) hasta las orejas con superfluos alimentos? lo qual afirma Gregorio Turonense. Siendo pues esto assi indubi- table verdad, que inconsiderado glotón aura , que no este temblando de miedo, aguardando por instantes la muerte, ó grane enfermedad, sino se enmienda; principalmente.
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si lee la verdad del viejo Hypocrates quando dize , que lle- narse mucho, ó euaquarse de vna vez , es peligroso , y que todo lo demasiado , es enemigo de la naturaleza.
Razón sera responder aqui á vna tacita pregunta , que mepareze están haziendo , los que dessean acertar, que es esta. Si el mucho comer , como se á prouado , trae poco comer, porque haze , ó que mueran los hombres, o que enfermen grauemente: que cantidad sera razón que cada vno de a su estomago , para que por mucha no le ofenda, y por poca no le debilite.
A esta pregunta responde Hypocrates , diziendo : si quereys que el comer no enferme, no os aueys de satisfa- zer del todo , y aueys de trabaxar sin pereza. Y en otra parte di\o, que se a de dar al estomago aquella canti- dad , que no le moleste , ni agraue. En el libro de veteri medicina , este graue Autor dudando la cantidad, que el hombre sano a de comer, para no enfermar , afirma que no ay medida cierta, ni pesso , ni otro modo con que poder- lo conjecturar, mas que cada vno conózcalo que su esto- mago puede sufrir sin pessadumbre. Auicena da cierta regla para que el hombre conozca , la cantidad que puede comer sin miedo. Y assi dize , que antes que del todo se sa- tisfaga el gusto , se á de leuantar el prudente de la mesa con algunas reliquias de hambre, porque lo demás antes es deleyte . y vicio, que necesidad de comer.
De lo dicho resulta clara la verdad deste proueruio , que trata de la cantidad de la comida, pues con authoridades, y razones , se á prouado , que el mucho comer causa enfer- medades y muerte, y que assi la vna como la otra causa, impiden que el hombre coma mucho, y en este pensa- miento es muy verdadero, dezir El mucho comer, trae poco comer.
De hambre a nadie vi morir , de mucho comer cien mil.
REFRAX. III.
JTarece que esta sentencia fue hecha solo para proua- cion de la que próximamente queda explicada , que tra- taua de la cantidad-de la comida , y del peligro en que vi- uen los insaciables glotones. V assi me pareció juntarlas ; porque la vltima parte desta que dize, de mucho comer
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cien mil: esta muy clara, por los exemplos , é historias, que en el comento antes deste se truxeron, no ay que en- fadar con mas declaración. Pero en quanto a la primera parte que afirma , de hambre a nadie vi morir, es bien sa- quemos en limpio , si es verdadera , esta proposición , y si mueren de hambre los hombres , ó no como afirma el Re- frán : el qual en esta primera parte parece ser falso.
Y que lo sea prueuase assi, tanto viue el hombre quan- to duran en el los humores , partes solidas , y espíritus de que se compone pues no comiendo an de dissipararse , y fenecer estas partes , porque ellas se conseruan con la co- mida , luego no comiendo los hombres vendrán a morir.
Prueuase también , porque todo lo que es vicio corrom- pe , y destruye, pues el padecer extrema hambre , es vicio contrario a la glotonería ;. luego como el comer extrema- mente mucho mata , el padecer extrema hambre también priua de la vida.
Pudieranse traer mil razones para prouar esta verdad contra el Refrán, las quales son tan conocidas, que nin- guno por rustico saluaje que sea , dexa de tener en sus cascos, por conclusión aueriguada , que muchos an muer- to de hambre , y esto aunque no avan leydo el Cómico que dize , que ninguna cosa sea extremo : ni a Hypocrates que afirma , que todo lo mucho es enemigo de la naturaleza, porque la experiencia , que es madre de la ciencia , y la que apura , y haze que resplandezcan las verdades , se lo tiene assi enseñado. Y si no lo quisieren creer lean , y re- bueluan libros , que. en ellos hallaran mil testimonios que lo afirman. Quinto Curcio dize que Sisigambis madre de Dario Rey délos Persas , se abstuuo tan extremamente de los manjares , que pereció de hambre. Y Ghrisermo acerca de Plutarcho refiere , quePausanias fue con crueldad pri- uado de la vida , por su padre Agesilao con hambre, por- que infamemente se auia dexado lleuar de la codicia del dinero sobornándole Xerxe. Euristhenes pereció rabiando de hambre, con gran gusto de su propria madre , que lo consintió , porque el hijo auia peleado floxa, y tímidamen- te en la guerra , como lo testifica Ouidio en el ibim. Y en este proprio lugar dize del gran Alexandro, que consumió con hambre hasta la muerte , á Chirilo Poeta , porque in- sulsa, y fribolamente , auia compuesto en verso sus haza- ñas. Ricardo hijo segundo de Eduardo, fue priuado de la vida por los Anglos con sola hambre , pareciendoles ser inútil para el Reyno. Esta misera muerte padeció también, aquel dicípulo de Zenon , Oleantes , que por sanar de cierta enfermedad que le afligía negó a su cuerpo el sustento de- uido, comoescriue Laercio. Aristo Poeta, y Pomponio Ati-
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co de que suerte fueron priuados desta luz. Que genero de muerte fue dado á Gabin o presbytero sieruo de Dios por Diocleciano ; ni que marty rio padecieron aquellos dichosos santos Felice , Solino , Fortunato , y Orador, por el nombre de Christo, como también le padeció Mamita martyr, sino insufrible hambre ? Pudieranse traer infinidad de testimo- nios a este proposito , pero porque es verdad a todos mas clara que el sol de medio dia , que la hambre consume , y mata : y porque la experiencia lo muestra, no cansemos al Lector, el qual sacara destas premissas por consequencia verdadera , ser la primera parte del Refrán falsa, quando dize , de hambre a nadie vi morir.
Pero porque se sepa, que el prouerbio, ó Refrán pre- sente es sentencia muy fina, y verdadera, y porque es ra- zón responder a las objecciones presentes , se á de aduer- tir , que la hambre es en dos maneras, vna ay , que es hambre natural, y otra hambre que es enfermedad , esta que es enfermedad , ó accidente , tiene tres diferencias, vna se dize , hambre canina , porque en este mal siem- pre dessea el enfermo estar comiendo, y bomitando como- perro.
La segunda diferencia llaman los Griegos Bvlimvs que es en Castellano lo proprio, que gran hambre, mas en esta diferencia de hambre, no bomitan los enfermos , pero des- mayanse mucho , como dize Galeno, y en esto diferencia esta hambre de la canina , y en que la hambre canina es vniuersal, á estas dos especies de hambres , y estotra que dezimos Rulimos , es mas particular como enseña Galeno en el comentario del vigessimo primo apho. del segun- do libro.
La tercera especie de hambre , que no es natural se dize en Griego Malakias , y en Latín pica , llamada assi, según algunos dizen , por la aue , que en Castellano dezi- mos Vrraca. En este genero de hambre, no solo se apetece mucha comida , pero apetécese mala, y contraria; suele aflixir alas preñadas esta afección, y ay algunas , que si no cumplen luego su antojo , lanzan de si la criatura. Yo é visto alguna que dio en comer naranjas agrias , y dexando- se llenar de su gusto despacho en vn dia dozientas : otras é visto comer tanto queso que parece cosa increyble. Estos tres accidentes , son enfermedades de la boca del estoma- go. Los dos primeros , que son la hambre canina , y la in- saciable apetencia, se curan con vn facilissimo remedio, que es beuiendo vna gran vez de vino generoso puro, como lo enseña Ilypocrates, en el Aphorismo citado. Y Galeno en el Comentario. Entendido esto se entienda tan bien , que el Refrán no habla destas tres diferencias de
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hombres , quando dize, de hambre á nadie vi morir, por- que podria descuydarse el enfermo , que padece la que se dize canina (como enseña vn graue autor) y degenerar en modorra , y fenecer con la muerte.
La otra diferencia de hambre que dixe no ser enferme- dad , antes ser natural , no es otra cosa que sentir la falta de alimento, de que tiene el cuerpo necessidad , el qual sentido esta en la parte superior del estomago. Esto noté1 enseña Galeno en infinitas partes, el qual dize, que para excitarse esta hambre a de preceder en todo el cuerpo in- nanicion, ó euacuacion de todas las partes, luego se a de seguir apetencia destas partes que piden al estomago. Y lo tercero se sigue el apetencia, y succession del proprio es- tomago. Y lo" quarto el sentido deste chupar del estomago, el qual sentido desta atracción , propiciamente se dize en- tre los Médicos , hambre natural, porque es obra de natu- raleza. Siguesse después de esta hambre natural , la que también los Médicos llaman animal, que es la apetencia del proprio ventrículo : pero por mas claridad la llaman natural.
Esto entendido se aduierta , que esta hambre natural, que es sentido de falta de alimento se puede diuidir en dos diferencias. La vna dellas es aquella hambre extrema, en la qual se dissipan , y consumen de tal suerte los espíritus, y humores , que necessariamente á de morir el hombre, por no tener alimento que lo restaure , como le sucedió a todos aquellos, de que arriba auemos tratado, los quales murieron atormentados con melancólica hambre.
La otra diferencia de hambre natural , es aquella en que se siente falta de alimento : pero no llega al extremo que la otra que mata : esta es la hambre , que ordinaria- mente dezimos gana de comer , y la sentimos los dias de ayuno , y todas las vezes que llega la ora del comer , ó ce- nar, quando ya esta cozida , y destribuyda la comida, que se auia dado al estomago antes. Esta es la que nos auisa para que comamos, porque ya comienza a faltar el ali- mento, y de aquesta se conoze la ora en que auemos de dar al cuerpo el sustento sin que nos ofenda, y esta es en conclusión de la que dize el Refrán , de hambre a nadie vi morir.
De lo dicho se conoce muy distinta la respuesta al ar- gumento arriba puesto contra el Refrán , el qual prouaua ser falso , y assi se a de destinguyr en esta parte, que de la hambre", que es enfermedad , ó de aquella en que total- mente viene a faltar el nutrimento al cuerpo, y consecuti- uamente el espíritu , que desta no habla nuestra senten- cia, y que tiene mucha razón la objeccion en contra pues-
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ta, pues la experiencia nos muestra quantos an muerto destas hambres , y que nosotros pereceríamos en muy po- cos dias , sino comiessemos. Pero que de la hambre común, que nos causan los dias de ayuno , y el tener dieta con con- sideración , y el dexar de cenar algunas noches , y aun el dexar de comer algunos dias; desta hambre dize el Refrán a nadie vi morir. Desta pues no solo no mueren los que la padecen , mas antes se preseruan y sanan (los que vsan della con prudencia) de mil géneros de enfermedades, como sano Iulio Cessar del mal caduco. Y como se preser- uaua Yespasiano Cessar de achaques muí prolixos, el qual dexaua de comer cada mes vn dia por la salud , que deuio de ser consejo de algún doctissimo Medico; y esta es tam- bién la hambre que nuestra Madre la Yglesia (como tan piadosa de sus hijos) quiere que padezcamos la Quaresma, y los demás dias de ayuno, para que no solo las almas se preseruen , y sanen mas también los cuerpos : y esta es de la que la presente sentencia habla , quando dize , de ham- bre a nadie vi morir , de mucho comer cien mil.
Y pues nuestra sentencia trata de hambre no sera fuera de proposito dezir , que tanto tiempo podra vn cuerpo hu- mano viuir sin comer. Ludouico Celio Rodiginio, afirma de vn autor graue, que cierto hombre viuio dos años , sin co- mer, ni beber. Este proprio autor dize , que Alberto Magno en el lib. 7. de animalibus , enseña que vio cierta muger, quesepassaua veynte dias sin comer , algunas vezes.y otras Ireynta, y que también vio vn hombre melancólico, el qual estimo siete semanas sin gustar alguna comida , y viuio desta suerte, beuiendo algunos tragos de agua. Gra- uis-imos autores afirman que antiguamente vuo en España cierta donzella , la qual siendo en' la edad de veyte y dos años , jamas auia comido bocado alguno , y que hasta esta edad se sustento sin beuer agua. Plinio se modera mas di- ziendo , que muchos se an visto viuir onze dias sin comer, y que ninguno se muere antes del septeno , aunque no coma , la qual sentencia de Plinio sera la respuesta de la duda puesta.
Para sufrir la hambre, i sustentar las fuerzas sin co- mer , es remedio muy experimentado , gustar vna poca de manteca, ó tomar tantico de zumo de orozuz , que con esto se detendrá vn hombre en la necesidad algunos dias mas. Y conuiene mucho tener en la memoria los dos' remedios aqui escritos , para viuir, y para contrariar el mayor ene- migo que el hombre tiene , que es la hambre. Consideran- do esto Egisipc dixo, que la hambre excluye del hombre, y vence todas las demás pasiones, principalmente desar- rayga la vergüenza , imprime en los corazones inhumanas
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crueldades . como la que este proprio autor quenta. Y Celio Rodiginio lib. 13. cap. 2 i. que sucedió quando la cayda , y destruycion de los judíos: porque como afligiessen mil gé- neros de calamidades la pobre gente ; vna infelice muger tenia a sus pechos a su querido hijo, la qual ya consumi- da . y languiada de padecer hambres , viéndose próxima a la muerte . venciendo , y mudando el natural amor que á su hijo tenia, en crueldad rabiossa. mouida de los llantos del hijuelo , con los ojos hechos fuentes se boluio á el , di- ziendo ; que haré de ti amado hijo mió ? ves aquí que nos cercan mil géneros de calamidades , que son hambre, in- cendios , ruynas , y latrocinios . a qual destos enemigos te entregare? ó entrañas suauissimas mias , ó suauissimos miembros de mi hijo, bolued. bolued a vuestra madre an- tes que acabeys de consumiros con hambre' lo que cilla recibistes: bueluete querido mió a entrar en el bientre de adonde recibiste los espíritus . y ser que tienes , y sea mi cuerpo tu sepultura. Auiendo dicho esto con lastimosos suspiros, arrebato vn alfanje, con el qual hizo su propio hijo muy menudas piezas, y coziendole , se lo comió , y aplaco la rabiosa hambre que la afligía.
Comer toda vianda
y tremer toda maleyta.
REFRAX. Iin.
iLsta sentencia es Portuguesa , significa (tremer lo pro- prio que en lengua Castellana temer, maleyta , j en Lis- boa se dize qualquier genero de enfermedad, de suerte que en Castellano diremos, comer toda vianda y temer toda enfermedad.
Es muy necesario, para quien procura salud, traer la dicha sentencia siempre en la memoria, por quanto trata de la calidad del alimento, que es vna de las quatro condi- ciones , de que a de constar qualquier comida, para que se conuierta en loable sangre , y de salud. V al contrarío, quien sin distinción , y sin aduertir si es buena la calidad délo que come , se lo diere al estomago, este siempre te- miendo la enfermedad , porque sin duda ninguna , aunque se tarde lo ha de pagar.
Algunos curiosos dizen que se a de entender este refrán, de aquellos que comen diuersos manjares , en vna comida.
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aunque estos sean de bonissima calidad , porque la diuersi- dad de alimentos en el estomago , haze que no se cuezan bien , ni conuiertan en loable, sangre , aunque ellos sean de buena calidad. Y para este intento , alegan con Hypo- crates , en el libro de flatibus , que dize las palabras de la margen ; mas á esto íespondemos , que comer cosas varias de buena, y semejante calidad , de que ordinariamente nos sustentamos , como es carne de gallina , de carnero . pan, algunas yernas , y frutas , y vino, que esta diuersidad no liara daño, pero que sera muy dañosa la variedad de co- midas contrarias , como son las muy calidas, muy frias, muy grnessas , y muy delicadas , si no se comen por el or-; deiVconueniente , anteponiendo lo fácil a lo difícil de cozer, y assi digo , que se a de entender el presente Refrán de aquellos, que comen alimentos de mala calidad, los quales viuen sujetos á varias enfermedades. Conociendo esto Ga- leno , escriuio el libro de alimentos , que hazen buen , y mal liumor en el cuerpo del liombre , en el principio del qual quenta, que todos aquellos que vn año estéril comie- ron, alimentos de mala calidad, por la falta que auia; después en el estio lo pagaron, padeziendo varias , y di- uersas enfermedades , como fueron erisipelas , flegmones, lepra , carbuncos, llagas, calenturas , pútridas , cámaras, y pujos. Y de si proprio escriue Galeno, que los años de mocedad , que no se abstuuo de los manjares de mala ca- lidad ; padeció graues enfermedades; pero después que co- noció este inconueniente, y de adonde le venia el mal, que era de comer sin distinción buenas , y malas comidas , en- mendando el hierro viuio con mucha salud de alli adelante. Los Astrólogos, y Médicos que escriuen pronósticos, y señales de futuras pestilencias, y graues enfermedades, dizen sera el mas cierto indicio, auer precedido hambre. y carestías porque en tales tiempos, come el vulgo toda vianda, y assi se á de temer toda maleyta.
Pan de ayer , carne de oy , y vino de antaño traen al hombre sano.
REFRÁN. V.
Ya. principal sustento del hombre, y el que es del todo necessario, para conseruar la desseada vida, es pan, y carne : y de los sustentos importantes y necessarios , para
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passarla mejor, es el vino masvtil; porque las frutas, yeruas, semillas , y especias , mas siruen al hombre para delectación condimento , ó medicamento, que para sus- tento. Y assi la presente sentencia , con breuissimas pala- bras , nos propone el tiempo en que estas tres cosas tan essenciales al sustento , tengan perfeta sazón , en que el hombre pueda vsar dellas con mas comodidad de salud, y para viuir sano , fresco , y bien mantenido.
Y porque es el pan lo primero que trae nuestra senten- cia, se trata primero del. Dize Plinio en el lib. 7. cap. 56. que en el principio del mundo los hombres se sustentaban con bellotas, hasta que vna honrada muger llamada Ce- res cultiuo el campo , y cogió trigo , y las demás simientes: la qual también en Ática, Italia, y Sicilia, lo molió, y hizo panes , por la qual nueua , y prouechosa inueneion, fue reuerenciada de toda la antigüedad por diosa. Ay mu- chas diferencias de pan , según la simiente de que se haze: pero por ser el de trigo, el que se vsa en nuestra España se trata aquí solo del. An pues de escoger las personas de flaco estomago, y que viuen con achaques , y son personas regaladas , trigo de poco sustento , y que tenga el grano menos denso. Y para que cada persona en su tierra pueda aueriguar , qual es el trigo que le conuiene (digo de perso- nas regaladas) entienda que es, el que fuere mas fácil de partir "con los dientes , y partido se mostrare por de dentro mas blanco que rubio , que este es de menos , y mas fácil sustento. También se conocerá , en que pessandolo con otro trigo , pessa menos , y en que echando diuersos tri- gos en agua, el que mas presto , y en mayor tamaño cre- ciere , este sera de menos, y mas fácil mantenimiento, assi lo enseña Galeno. Pero quien fuere de robusto es- tomago , quien quisiere hazer mucho pan , y de fuerte sustancia , a de escoger el trigo , pessado , lleno el gra- no , solido , y difícil de partir con los dientes. Ilazense también diferentes panes , conforme lo que se echa de mas, o menos saluados en ellos. Y assi digo que quien quisiere hazer pan de fácil mantenimiento, y que no acre- ciente sangre , ni excrementos crassos, y viscosos, y sea grato al gusto, que lo á de hazer, juntando tanto del moyuelo , ó sainado menudo, como de lo mas sutil de la harina . que llaman flor ; y podra cada vno mezclar destas dos partes de la harina , en la proporción que mas agrada- ble le fuere.
Pero demás de lo dicho se aduierta , que no basta saber que partes de la harina á de lleuar el saludable pan , si en lo que queda hasta vsar del, no se guarda lo que tan con- sideradamente aduirtio Galeno , que la massa lleue su de-
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uida cantidad de sal , y de leuadura . y vaya bien amassa- do con agua quanta pudiere sufrir la harina , que antes in- cline a massa blanda , que no á dura , de manera que des- pués de cozido el pan, sea con ojos, y no de miga tupida; y dexandolo bien leudar , se cozera en horno que no tenga tanto calor que se tuesten las cortezas, y quédela miga por cozer , ni por falta de calor se quede hecho massa. üixe , que el pan auia de ser amassado con agua , porque el que se haze con leche es muy dañoso , y con vino no es bueno, ni sobado con aceyte , porque al tiempo de cozerse en el estomago , se quema el aceyte , y se conuierte en naturaleza de piedra azufre , corno dixo Auerroez.
De todas las condiciones hasta aquí escritas a de cons- tar el buen pan : pero todas ellas serán de ningún mo- mento, si le falta la que nos enseña esta sentencia dizien- do. Pan de ayer. Es possible, que el maldiciente ignorante, menospreciador de la verdad sentenciosa, que en si con- tienen estos Proberuios, Aphorismos, ó Refranes Castella- nos , no queda confundido , viendo que con solo dezir , pan de ayer, sumó el Castellano, la que con difussas palabras enseñaron Galeno, Auicena, Aberroez , y todos los demás Philosophos antiguos , y modernos? Pues no haga burla, que el pan a de ser para que sustente saludablemente el cuerpo, de ayer , como dize el Tiefran , y si no me da a mi crédito lea el Principe délos Árabes. Auicena en el lib. 2. tratado. 2. cap. 571. en el principio, adonde expressamen- te mande que no se roma calido , porque la naturaleza no puede sufrir el calor del horno. Y el doctissimo Español Vega en el lib. 2. c. i. dize que el pan después que sale del horno no se a de comer calido, sino que an de passar , 12. oras re- postándose. Y porque los pertinazes suelen repugnarlas autoridades, les quiero conuencer con la razón que es esta; el pan que se come reciente, y que se tiene el calor del horno, causa muy gran sed , y gran hinchazón de estoma- go , y con dificultad passa del vientre , como enseña Tlypo- crates , y Vega en el lugar citado, dize , que el pan caliente es muy nociuo , porque abunda de ventosidad húmida , y que se cueze mal en el estomago , y que se pega a el como engrudo. También dize en el proprio capitulo, que el pan duro se cueze, y dixiere con gran dificultad , y que detie- ne la ciiacuacion de la cámara, y cria gusanos, y lombri- zes. Pues siendo verdadero este antecedente, como la ex- periencia , y autoridades dichas nos lo muestran , quien aura que no saque la consequencia , que es , que el pan no a de ser duro, ni reciente ; pues id pan cocido de ayer no es caliente, ni reciente , ni tampoco duro; luego el pan co- zido de ayer sera el mejor de todos , y mas saludable , y sin
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los inconuenientes dichos, y por el consiguiente verdadero el Refrán , quando dize que el pan de ayer trae al hom- bre sano.
Es el pan con las calidades dichas, comido en modera- da cantidad , el que mas sustenta al hombre , y le da mas loable mantenimiento, cuyas virtudes , si se vuieran de es- eriuir , se ocupara vn gran volumen, pues no solo sirue de alimento, mas también de medicamento , y assi mes- ciado con melicrato (que es azeyte y miel) y otros zumos conuenienles , es bonissimo medicamento , aplicándolo a apostemas calidas.
Con el olor del pan viuio Democrito quatro dias, y los passo con sus amigos , siendo ya en lo vltimo de su vida, del qual artificio vsó para conseruar el espíritu , y si qui- siera detenerse mas , pudiera con el olor del pan : pero auiendo acabado sus negocios, se despidió de los circuns- tantes , y apartándole el pan espiro luego. Y assi es opi- nión muy recebida , que el olor del pan caliente sustenta. Quien quisiere saber problemas sutiles del pan lea a Aristó- teles . en la partícula. 21. de sus problemas.
La segunda parte desta sentencia . dize, carne de oy, para cuya inteligencia, conuiene tomar la corriente, muy de atrás, y aduertir, que no desde el principio del mundo, comen los hombres carne: porque antes del dilubio vni- uersal ninguno la comió ; mas después de passado el dilu- bio. auiendo Dios dado la bendición á Noe , y á sus hijos. Les dio licencia para comer carne , y pescado, (como se lee en el Génesis capitulo nono , al principio) diziendo. Todo lo que se mueue , y viue podreys comer. Los humanistas , y principalmente Dicearcus, como refiere Rodiginio. afirman que en aquellos antiquissimos tiempos de Saturno , los hombres no auian gustado carne , y que se sustentauan, con sola la fruta que" naturaleza produzia. Lo proprio di- zen del tiempo en que el Rey Pigmaleon gouerno el Orien- te. Los preceptos , y leyes del Philosopho Triptholemo, fueron tres, que se venerase Dios, que se honrassen los Padres , y que no se comiesse Carne. Deste proprio parezer fue el gran Pithagoras Samio . en vno de sus Dogmas, di- ziendo, que los hombres no comiessen carne , la razón que para esto daua , era , que naturaleza abundantemente sus- te.ntaua, el genero humano con sabrosas frutas, dulce leche , y miel , y diuersas yeruas, y que assi seria delito muy graue encerrar vnas entrañas en otras , engordar, y fortalezer vn animal con carne , y sangre de otro: pues de los proprios animales irracionales podríamos ser enseña- dos, de los quales, los que son dóciles, y no crueles . se contentan con el pasto , y frutos que la tierra produze,
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como son el cauaüo , cabra , y oueja. Pero los crueles Ti- gres de Armenia, los iracundos Leones , los Usso- . y Lo- bos rapazes: estos tales animales gustan , y se sustentan con sangre , y carne de otros, á los guales Vlezia Pithagó: ras no deue imitar el hombre . y assi no coma carne. Qui- cio en el libro dezimo quinto de sus Hetamorphoseos , re- fiere todo lo dicho de Pithagoras en estos versos.
Parcite mortales, dapibus temerare nefandis
corpora . sunt f ruges sunt deducencia ramos . Pondere ¡toma suo , tumidteque innitibus rucp
suntherbce dulces sunt qucb mitescere flamma Molirique queant , m c vobis lacleus humor
o ipitur . uec mella thimi redolenti a flore; Prodiga diuitias alim en taque mitin tellus
suggerit atque epulas sine cede . >Sv sanguine prwbel Carne f er ce sedan t ieiunia uec tunen otnnes :
quippe wquus tapecudes, armentaque ; gramine viuunt.
¥A dulce Philosopho Platón . dize que entre los antiguos era tenido por impio . el que comía carne . y que se sus- tentauan los hombr 'S con solos frutos de la tierra, y con miel . .i.- suerte que rio comi in lo 4a.1 se mouia . y \ ivia . y passaban su vida con solas legumbres, y frutos.
Ii ¡spués destos tiempos dorados . que basta aqui e pro- puesto, poco a poco fueron los hombres gustando do la carne : pero no se desenfrenauan tanto, que la comiessen a rienda suelta, ante- eran muy obseruantes en c »merla, sola v na vez al dia.porla mañana: después a la noche pareciendoles , que ya aquel dia auian dado suficienl tentó al cuerpo . se contentauan con vn pedazo de pan. Esto escriu ■ Auicena en el Canon primero . y lo refiere Bo- diginio en el lib. 28. capit. -2 do su< lecciones antiguas. Itespues de los siglos dichosos se come tan ordinariamente carne , que no ay prouincia en el mundo . adonde no aya publica carneceria : y es tenido este sustento por princi- pal. V ay escritos libros del modo de guisarla para que sea mas delectable al misto.
Supuesto pues que se comen las carnes, y que ya los hombres no podríamos viuir sin ellas: conuendra parala conseruacion de la salud, saber que condiciones a de te- ner la carne, y dar regla vniuersal , para que cada vno sepa qual cria menos excrementos , y superfluydades en el cuerpo, poique esta sera la mas sana. Galeno dixo que á de posseer dos condiciones la buena carne; que sea tierna, y no pegajossa ; quando tuuiere estas dos condiciones se- guramente la puede comer qualquier persona vrbana.j
ni. I
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regalada, y quando le faltaren entrambas de ninguna ma- nera . y si tuuiere sola la vna, a falta de mejor se podra moderar la cantidad.
Tomanse demás de la regla vniuersa! dada, las diferen- cias «le la buena , ó mala carne , del genero , y de la edad, y del sexo , y de la preparación. Del genero, porque mejo- res son las carnes del carnero que de cabra . y de gallina, que de anser. Y assi alabó Aetio las gallinas, dándolas pri- mero lugar de bondad , y Aberroez dixo . la mejor carne de las a iie-; . es la de la gallina nueua , sana , y gorda . la qual tiene admirable propriedad , en templar la comple- xión. Carda no puso por la mejor de todas las aues el ga- llipauo de indias . y cierto que siendo pollos, ó pollas , que tiene razón , perdiz , faysan, y tórtolas tiernas, son bue- nas carnes . cabrito , gazapo, y ternera se puede comer , y algo de pemil de Ilute , ü Alacena.
^En ouanto a las edades se tenga por precepto, que la carne de animales de seca complexión, es buena quando son pequeños los tales animales , lo qual se veri tica en los cabritos , y terneras; pero la di1 animales húmidos es me- jor carne . quando a acabado de crecer , y se há consumido la humedad excrementicia , y mucosa. Lo qual se ve claro en Los carneros cuya carne es mas sana, que la del borre- go. Galeno en el libro tercero de alimentorum facultatibus; no hizo tanta distinción en esto , como Auicena : antes vnuiersalmente. dixo , que toda carne de quadrupedes . y aues es mejor quando crecen, que después de auer creci- do . y que ía de los animales muy pequeños es muy excre- menticia. y mala. Tero en este caso auemos de seguir el pto de Auicena.
También se aduierta lo que este proprio autor Moro dize en el lugar citado, que toda carne de animales rapa- ces, es mala: como la del lobo, osso , león, &c. adonde también este Mahometano escriue, que dizen los Christia- nos , que la mejor carne de monte ; es la del jabalí , lo qual afirmo Galeno en muchos lugares . adonde también nos en- seña . que la carne de los quadrupedes, sustenta mas, que la de las aues. y que entre todas las carnes la que da mas nutrimento al hombre . es . la del puerco ; Tero que la car- ne de las aues se cueze mas fácilmente en el estomago.
Y porque el curioso no se contenta con saber , que ani- mal es de mejor carne, mas también procura saber que parte del tal animal es de mas loable mantenimiento, digo que la carne de las piernas no es tan fácil de cozer , como la de las eeruizes , y agujas . y como aquella que esta cerca del corazón del animal por ser mas calida , y de mejor nu- trimento. También es mas loada la carne de la parte dere-
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cha, y de la parte delantera, de adonde coligiremos, el yerro que hazen los que siempre 'ei itendiendo ser mejor) quieren el quarto posterior , y no el delantero : los extre- mos , como pies, manos , y cola, hazen sangre gruessa, y viscosa. Los sessos como quiera que sean guisados son no- ciuos al estomago , crian flegmas, y gruessa sangre , y se cuezen con dificultad. Las medulas, ó tuétanos de los hues- sos , son menos malos ; anse de comer al principio con sal, ó azúcar. Las lenguas son de fácil mantenimiento, y no malo. Las vbres, ó tetas de las cabras , ouejas , ó vacas, son excrementosas , pero si tienen alguna leche, son mas fáciles, y dulces. Los testículos , ó turmas de qualquier animal , son de mal mantenimiento, aunque solos los mag- nates , y justicias las alcanzan a comer, porque entienden que son buenas. Mas Galeno dize , que los testículos de los gallos son prestantissimos y buenos, y los demás, no. El higado , los ríñones , corazón , y bazo crian gruessa , y bas- ta sangre, como la experiencia, y Galeno , en los lugares citados lo muestran. La sangre de qualquier animal, aun- que sea de puerco , y guissada con artificio , y hecha mor- cillas , es enferma . y difícil de cozer en el estomago.
Pero une importa todo lo dicho , para la explicación desta parte del Refrán , que dize , Carne de oy. Mucho digo que importa , para que se conozca ser falsa la opinión de los antiguos que notaron los Españoles de barbaros , pues lo que no aduirtio Galeno , Auicena , ni otro algún Philoso- pho , aduirtio , y considero el Castellano , viendo que a es- tos insignes varones, se les auia passado por alto, vna tan importante condición , que a de tener la buena . y loa- ble carne , diziendo. Pan de ayer, carne de oy.
Y lo que mas admira es , ver , la breuedad sentenciosa, con que nos propone vna verdad tan necessaria á la salud, y de tanta importancia , como todas las condiciones juntas, que auemos dicho , que a. de tener la buena carne. La qual verdad, y razen se prueua assí.
La carne que no fuere fresca, a de ser salada , y si no fuere salada, ó estará podrida , ó comenzada a podrecer: pues la salada por su gran sequedad, engendra, poca, gruessa , y mala sangre, y haze que los nombres antes de tiempo se enuejezcan , y sequen; la que no estuuiere sala- da, que llama el vulgo manida esta podrida , 6 casi podri- da , la qual acabándose en el cuerpo de corromper , neces- sariamente á de causar calenturas pútridas . y otras enfer- medades: luego bien se sigue, que la carne para que do tenga el inconueniente de la salada , ni de la manida , á de ser fresca , que es lo proprio que dize la sentencia.
Contra esta razón dada , podra argüir el Dialéctico . di-
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ziendo. Para que la carne sea buena á de ser tierna , y no pegajosa , según enseñamos arriba , y Galeno lo afirma assi , en el lugar citado pues la carne manida , es mas tier- na que la fresca luego mejor sera la manida, y por el con- siguiente falso el Refrán. A esta objeccion respondemos concediendo la mayor, y menor , y negando la consequen- cia, porque la sentencia se a de entender de aquellas car- nes , que de suyo sin ser manidas están tiernas , como es el pollo, polla, perdigoncillo , cabrito , y otras semejantes, las quales an de ser frescas , y no manidas , que estas, como dize el presente aphorismo , traen al hombre sano, y no las que por su dureza , tienen necessidad de estar ya hediondas, para poderse comer.
Algún Docto á anido , (Vega, De arte med. cap. 8.) que a querido se entendiesse esta parte, que dize , carne de oy, solo del tiempo del estio, en el qual tiempo las carnes , no se pueden detener por el gran calor, antes luego se cor- rompen , y assi an de ser necesariamente del proprio dia. para que estén saludables. Este proprio autor, que es de los mas graues Españoles que an escrito Medicina, dize que la carne a de ser en el inuierno de tres dias , en el otoño , y primauera , de dos, y en el estio de vno. Pero si bien se aduierte conoceremos que no todas las carnes son de vna calidad, porque la perdiz se puede detener mas dias , que el gazapo , ó pollo.
La curiosidad humana , siguiendo este Refrán verdade- ro, á inuentado algunos remedios , para que la carne se pueda detener fresca sin corrupción , por muchos dias; de los quales remedios me pareció bueno , el que trae el gran cocinero Celio Apicio , que dize , que la carne fresca sin sal se cubra con miel, á modo devntura, y desta suerte se pondrá en cántaro, ó en olla de barro , y colgándolo . vsa- ran de la carne a su tiempo . que siempre se conseruara en la calidad que quiere el refrán que tenga , quando dize carne de oy.
Aristóteles nos da otro remedio , para lo proprio , el qual dize , que encerrando la carne ó qualquiera fruta en vn pellejo que este muy bien hinchado, se conseruara mucho tiempo fresca , y estara siempre como carne de oy.
Acerca de la vltima que dize. Vino de antaño , se consi- dere que las diferencias del vino . se toman de sus | roprie- dades , de las quales procedemos para hallar las facultades del vino , estas diferencias son , el olor , el sabor , la sus- tancia , y el color , y la potencia : la fortaleza, y potencia se muda, conforme a la edad, porque mientras mas anti- guo es el vino mas fuerte , y robusto es , según enseña Ga- leno en infinitos lugares , mas no se a de entender que to-
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dos los vinos tienen vna edad , y tiempo para enuejecer, porque los que son de su natural imbecibles , y flacos , en muy pocos meses se añejan, y no pueden durar mas que dos o tres años , los que son robustos , y potentes , estos ta- les conseruan sujuuentud mas tiempo, y tardan muchos afius (>n dezirse añejos ; pero los vnos ; y los otros en lle- gando a su perfección . exiliándoseles la virtud , y espíritu se hazen caducos, y flacos , y de poca fuerza.
También se aduierta que según lo dicho, el vino antes de cumplir vn año , quando se dizé nueuo, causa muchos inconuenientei a los hombres, porque con o esta crudo , c imperfeto es difícil de cozer en el estomago . y assi se con- uierte en flegmas, y otros excrementos. El que es muy an- tiguo por su fortaleza . y gran calor causa a los hombres regalados, mil pessadumbres , porque les inflamma , y con facilidad se sube á la cabeza , á donde excita dolores, vaguedos, torpeza en las acciones animales, y jaquecas. Huyendo pues este artificiossu Refrán los males que el vino nueuo causa , y los que el añejo también suele causar, busco vn medio entre estos dos extremos conuenientissimo a la salud , y assi dixo , vino de antaño, porque antaño en Lengua Castellana , significa tiempo de vn año passado , en el qual tiempo el vino ni es nueuo , ni mui añejo , antes de mediana edad, en la qual es saludable comunmente a qualquier edad, y temperamento, mas que otro alguno. V assi concluye la sentencia ser excelentissimo paralacon- seruacion del linage humano, como también lo es el pan, y la carne , comida con las condiciones arriba dichas.
Come poco , y cena mas duerme en alto, y viuiras.
EEFEAN. VI.
Ijiían' dissension ay entre los curiosos de Refranes acerca de la inteligencia desta sentencia, de los quales , Jos que se precian de muy abstinentes , los de imbeciío calor natu- ral, y los que no aduierten , que son mayores los males, que se siguen al excesso en comer poco , que al que se haze en comer algo de mas: tugo pues , que estos defien- den con friuolas razones , y a bocados (como dizen) que el concepto desle oráculo Castellano , á de ser , que se cene mas poco, de suerte que haga este sentido , come poco , y
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cena mas poco, que desta suerte (dizen) se viuira largo tiempo. Yo estuue algunos años en este error , hasta que la buena Philosophia , y racional Medicina me dieron luz , y conocimiento verdadero , de lo que se deuia guardar en este caso. Y assi mude de parecer , el qual es , que esta sentencia se á de entender literalmente , sin violentarla, ni sacarla de quicio , ni añadir palabra alguna, antes te- nerla por muy profunda, y cierta , para la conseruacion de la salud : cuyo sentido es : que la comida de medio dia a de ser muy moderada, y de poca cantidad, y que la principal comida para nuestro sustento, y 4a de mas can- tidad , debe ser la que llamamos cena , que se celebra por la tarde , después de auer dado cada qual fin a sus traba- xos, y ocupaciones , de aquel dia; que con esto , y dormir enapossento alto, conseruaria el hombre su salud , y vi- uira largo tiempo.
Que la cena conuenga ser mayor que la comida de me- dio dia, prueuase euidentemente con esta razón. En aque- lla ocasión, y tiempo conuiene comer mas, que el esto- mago cueze mejor la comida pues de noche durmiendo se cueze mejor la comida en el estomago , luego la cena, que es la comida de la noche, deue ser de mayor cantidad, que la comida del medio dia. Que durmiendo se cueze me- jor el manjar, es cosa muy cierta porque el calor natural, se recoje con el sueño en las partes internas , y assi sobre- puja la naturaleza mas cantidad.
Por esta razón tan eficaz nos aconseja Galeno , que la comida del medio dia sea menos porque se pueda cozer con mas breuedad , y desciendan los excrementos, y el vientre puro, y vacio reciba el mantenimiento que se le diere. Comprueua Galeno su sentencia, por las razones que auemos dicho del sueño , y de la quietud, y la distan- cia grande que ay desde la cena a la comida, que cierto es que aura lugar para cozer mas cantidades en diez y seys oras que ay desde la cena a la comida , que. en ocho, que ay desde la comida a la cena. Confírmalo también Galeno con la experiencia de aquellos Athletas que auia en Roma, los quales tenían por cierto ser este el mejor vso en las co- midas , corrobora su parecer también en el libro segundo de las causas de los Simptomas. Y en el tercero de las cau- sas de los pulsos , da la razón , diziendo, que la facultad con coctrix se recoxe con el sueño a las partes interiores. Y Hypocrates dize , manifiesta cosa es , que el , que vela esta mas frió en las partes interiores , y mas caliente en las de afuera : y en el mismo libro dize , que en el sueño, huye la sangre a las partes interiores: de las quales auto- ridades de tan insignes varones, se sigue bien que con el
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.sueño mejor se cozera el mantenimiento , pues la cocción se haze con calor , y la sangre de su naturaleza es calien- te. En el proprio libro que aora citamos , y en la propria parte dize el mismo llypocrates ; el trabaxo aprouecha á los miembros . y a la carne , y el mantenimiento , y el sue- ño alas entrañas: pue¿ si la cocción del mantenimiento se haze en las entrañas : luego el sueño sera de gran proue- cho , para cozer el mantenimiento , y por el consiguiente verdadero el sentido del Refrán , que deue ser la cena ma- yor que la comida de medio dia. Prueuase demás de lo di- cho también , porque cumplida la cocción del manteni- miento en el vientre , y hígado , conuiene que el que quie- re gozar de essa salud, haga exercieio, pues auiendo to- mado mucha comida á medio dia , no ay distancia de tiem- po entre la comida , y cena, para la cocción , y destribu- cion , ni menos para el exercicio. De adonde se sigue con euidencia , que no conuiene comer mucho, y cenar menos (como los de contrario parecer dizen) mas antes comer
{)Oco , y cenar mas cantidad , pues el espacio que ay desde a cena hasta la comida del dia siguiente , es conuiniente para cozer mas copia de manjares, que la distancia que ay desde la comida del medio dia á la ora de la cena. Co- nociendo pues los antiguos la verdad desta sentencia . des- seossos de la dulce salud, vsaron siempre esplendidas ce- nas , y muy cortos prandios y tanto que ay muchos neote- ricos , que dudan si los antiguos comían algo a la ora de medio dia. Ludouico Celio Rodiginio. dize, que comían al- guna cantidad, y dize también, que esta palabra , pran- d¡um , que significa la comida de medio dia, fue assi im- puesta de la calidad del tiempo, y que se usó a comer algo en aquella ora para que los hombres pudiessen sufrir la hambre hasta la ora de la cena , que era la comida de im- portancia. En el proprio capitulo afirma de sentencia de Polio Trcbelio , que se dixo Prandio , porque los soldados en la guerra lo vsaron , apercibiéndose de comida en el es- tomago, para poder sufrir el trabajo militar. De suerte que los antiguos vsaron el prandio , p''ro fue muy lene , como se collige de las palabras que trae el proprio Rodiginio en el lugar citado , que las usurpo de Plinio Celio , las quales son estas. Después de la comida de medio dia, que era leue, y fácil á imitación de la de los antiguos , en la fuerza del estio se recostauan al sol. Deste parecer fue Platina, el qual en el libro primero de la conseruacion de la salud, enseña auerse de celebrar la cena en mayor cantidad, que el Prandio , y después de auer descansado los hombres del trabajo de aquel dia , porque el Prandio solos los hombres de guerra le suelen hazer copioso. Y no ay duda alguna.
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sino que e! vso de comer poco, y cenar mas cantidad es importantissimo a la salud humana , y para viuir largo, y dichoso tiempo como vkiio Anthioco Medico, de quien quenta Galeno , que coniia por la mañana vn bocada de pan con miel , atriaca cocida , después de auer hecho al- gún exercicio, y el prandio era muy lene , comiendo algu- na cosa al principio que ablandase el vientre, con lo qual, y algún pezeciüo de agua clara, por ser de poco sustento, passaua visitando sus enfermos, hasta que a la noche auiendose quietado, y descansado del trabajo del dia cena- ua a la noche plenamente , aumentos de buen zumo, como farro, y \ n aue cozida. Con este regimiento , pues dize Ga- leno (que era comiendo poco, y cenando mas, y mejor) viuio Antiocho Medico muchos años , conseruando sus miembros , y entendimiento sin lession alguna, hasta que murió de viejo.
Auiendo yo leydo en Galeno esta Historiado Antiocho, e aconsejado a personas granes , principalmente , que tra- tan de estudios cuydados , y papeles, en cuyos cuerpos ordinariamente suele auer vna fuente de tiegmas , causa- doras de infinitos achaques irremediables. Digo pues, que é aconsejado á muchos sujetos de esta suerte , que comies- sen al medio dia alguna cosa fácil , como conseruas dulces, ó dos yemas blandas con miel , y que a la noche , dos oras antes de acostarse comiessen vna polla, ó otra cosa de buena calidad en la cantidad necessaria a su estomago, con el qual orden , an sanado de flaquezas, y ventossida- des , de vaguedos de cabeza, de dolores , corrimientos, y catarros , y otras enfermedades semejantes, que no obede- zen jaranos, ni purgas , y restituydose en sus fuerzas an- tiguas, corroborándoseles el entendimiento, y memoria los quales viéndose sanos me an dado las gracias , y publi- cando ser verdad la sentencia de come poco , y cena mas.
Ni son de algún momento las razones que algunos dan, para que la comida del medio dia sea mayor que la cena, diziendo que el calor del sol , ayuda á cozer mejor la comi- da del medio dia; pues antes el calor del sol distrae el ca- lor del estomago; tan lejos esta de que le ayude.
Ni vale tampoco dezir, que los que se an exercitado, tienen necessidad de mantenimiento , pues se á de enten- der, que esto á de ser después de auer cessado el exercicio, y no mientras se exercitan , y assi esta comida en mayor cantidad , con mas conueniencia se dará a la noche , que á medio dia.
Ni obsta Aristóteles en la partícula tercia desús proble- mas , á donde xlize que los 3Iedicos mandan comer mucho, y cenar poco ; porque se á de entender de los que quieren
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ser mas potentes para el acto veriftreo , a los quales con- uiene cenar poco, y auer comido bien , porque á la noche este hecho el cozirñiento , y aya ¡ñas abundancia del cali- do , y húmido necessario , y es muy diferente intento este, del que nuestra sentencia pretende, que es la salud, la qual gozara eí prudente si come poco , y cena mas canti- dad , como euidentemente queda prouado que conuiene.
Pero ase de aduertir , que quien quisiere guardar el consejo salutífero deste Refrán , si tiene costumbre de co- mer mas a medio dia ; no de repente á de dexar la costum- bre antigua, que esta ya hecha natural antes deue poco a poco, ir acortando las comillas, y aumentando las cenas, hasta que se ponga ya firme, sin que naturaleza lo sien- ta, en el orden que nuestro Refrán a dado, pues hazer mudanza repentina es peligrosso, según enseña el gran Hypocrates.
Auiendo ya explicado la primera parte desta sentencia, para inteligencia de la segunda (qué dize duerme en alto. y viuiras) se á de aduertir, que el sueño es vna de lasseys cosas que los médicos llaman no naturales, de las quales si el hombre vsa con moderación vine sano, y si las vsa sin las condiciones ne< essarias, se conuierten en '-ansa de infinitas enfermedades, y en mortífero veneno: pues romo el sueño sea vna destas cosas ásele de dar para que cause salud cierta cantidad , calidad, modo, y ocasión que con la medida destas quatro cosas, es el sueño descanso de los trabajos, da vigor, y fortaleza a los miembros cansados, ayuda a 1;. digestión, y <■ con el los excrementos,
y es tan necessario une sin el, no se puede viuir , la falla del qual , como escriue Aberroez abreuia la vida. Y assi Hypocrates en el segundo de los Pronósticos , dize que es señal de estar el enfermo, en mucho peligro si no duerme.
La ocasión mas saludable para el sueño es la de la no- che , porque el hombre a de ejercitar sus acciones, y ve- lar quando el sol alumbra nuestro Emispherio, y assi que- daran las tinieblas de la noche para dormir en ellas. De- mas de lo qual es cierto, (pie en la noche se recoje id calor á las partes internas por su frialdad , y sera mas natural el sueño , pues el calor suele assistir en lomas interior. Por la mañana aunque es dia, es también el sueño natural. por ser las mañanas trias, assi lo afirma HypOCrates. Aun- que siempre se deue entender , que el tiempo más apare- jado para <d sueño, es después de auer cenado, porque dormir con el estomago tallo de alimento , el cuerpo se di- bilila , y enflaqueze , como escriue Aristóteles a Alejandro, y por el contrario , admitir id sueño auiendo precedido ali- mento . ha/e id cuerpo robusto , y mas firme en todas sus
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fuerzas. De adonde coligiremos con euidencia , ser certissi- ma la opinión , de que aya de ser Ja cena mas copiosa que el prandio , pues se a de seguir el sueño a la cena. V tam- bién de lo dicho entenderemos el sutil artificio deste Re- frán, pues después de auer traydo el modo de comer, y cenar, trae el de dormir, diziendo duerme en alto , para que entendamos también , que después de la cena se á de dormir.
Es de notar mucho en esta materia, para la conserua- cion de la salud, que nadie deue dormir mucho, ni velar, porque el sueño excessiuo , apaga . y consume el calor na- tural . y debilita el cuerpo, como afirma Rasis , y el velar demasiado desécala carne, y los huessos, y deshaze el ca- lor natural, y enciende el accidental. Otros muchos ineon- uenientes trae consigo el largo sueño, y la mucha vigilia, como enseña Auicenaenel lib. desonno, ¿c vigilia, vio afirman muy graues autores , los quales dizen , que no solo con el mucho sueño , las corporales fuerzas desflaquezen, mas también las del alma y el color del rostro se haze Hui- do , ó aplomado, como enseña Aristóteles en la. 2 par- tícula problema. 30. De la demasiada vigilia se siguen graues males. V assi Ilvpocrates en el. -4 de las Epidemias la llama tragona . y consumidora de la humanidad, y que adelgaza las carnes . entristeze el alma, deslústrala her- mosura . haze los ojos concauu- . daña la digestión, quita el entendimiento . enfria el cuerpo, y requema los humo- res , y engendra enfermedades agudas, y calenturas dia- rias. Estos inconuenientes, y otros muchos dize Auieena. que trae el velar con exceso , y Auerroez en el. 7, del colli- get capitulo sexto.
Y assi con cuydado , se guardara el curioso de lo que causa vigilia, como estar mucho tiempo al sol, y beuer mucho vino añejo.
Pero ase de aduertir , que los fríos, y secos , tienen ne- eessúladde mas sueño, como muestra Auerroez en el lib. sexto del colliget , cap. dezimo, y a los viejos conuiene también dormir mas, como enseña Auieena , y la razón lo dize.
Los que duermen a la Luna, nos dize el mismo autor, que se ponen en peligro de mil enfermedades , y los que duermen luego que acaban de comer , porque se hinche la cabeza de gruessos vapores, y se ofende la vista.
En quanto al modo de dormir, ó acostarse, es tenido por muy sano, que luego al principio del sueño, sea sobre el lado derecho , y passado algún espacio de tiempo, boluerse sobre el yzquierdo. Este parecer prueua Aristóteles en vn problema , mas los que fueren de flaco estomago se acosta-
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ran la boca hazia abajo y si est unieren de alguno de los dos sea muy encogidas las piernas.
Pero todo lo hasta aqui escrito , aunque es de sentencia de ios mas insignes varones que a tenido el mundo . sera de muy poca importancia, para el que dessea viuir, si no guarda lo que este Refrán nos ordena , que es dormir en alto. Y porque soy amigo de que se entienda quanta ver- dad sea esta, lo prueuo con razón , y autoridades. La ra- zón es. Dormir en lugares baxos , causa humidades en los cuerpos humanos, y las humedades causan putrefacción, la qual putrefacción es causa de las mas enfermedades, que assaltan el linage humano ; luego para euitar estos males , y viuir largo tiempo, no se á de dormir en baxo. Que dormir en baxo causa humidades, es muy manifiesto aun á los idiotas : que las humedades causen putrefac- ción, enséñalo Aristóteles en elquarto de los metheoros, ven otras muchas partes, principalmente en el problema dezimo, de la partícula catorze. Galeno en el onzeno del methodo trayendo la causa de las calenturas pútridas, nos dize, que solo se corrompen aquellos cuerpos que habitan en partes calidas , y húmidas : de la qual razón queda muy manifiesto, quan dañoso sea dormir en aposentos baxos húmidos, y de quanto prouecho lo que nos amonesta el prouerbio, diziendo. Duerme en alto y viuiras, porque el que duerme en alto esta en parte seca , y sin humidades , y a><i los Castellanos conoziendo de quanta importancia sea esto . para la vida , no se contentaron con este Refrán , que nos lo enseña , antes tienen otros dos que nos dizen lo pro- prio, estos son.
En inuierno, y en verano, el buen dormir en sobrado , Y otro. La teja . cabe la oreja.
Que es dezir , que mejor están junto al tejado que en aposentos bajos. Auicena tratando de los lugares mas con- uenientes á la salud dize: los que habitan Lugares altos son sanos, fuertes , sufridores de trabajos, y viuen mucho. Por este parecer creo , que los moros quando poblaron en España, edificaron siempre, y hizieron sus moradas en montes , y partes altas . y secas, como se ve muy claro en los Castillos , y poblaciones que dellos nos quedaron;
Bien claro esta el Refrán con lo dicho , assi en quanto á la primera , como a la segunda parte . y assi no me alargo mas , aunque se pudiera hazer vn libro, con solo el co- mento del.
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Quisn quisiere viuir sano coma poco, y cene temprano.
REFRÁN. VIL
Eorqce este prouerbio parece que contiene lo proprio, que el que próximamente se á declarado , me á parecido juntarlos , y porque nos exorta, á que comamos poco á medio dia , de adonde se conócela verdad que arriba pro- uamos. ba cena no dize que sea pequeña , mas exorta a que sea temprana ; que deuia dé áuér leydo en graues autores, el primero que dixo la sentencia presente , quan necessa- ria sea esta condición en la cena : particularmente Auice- ua , en el cap. de sueño, y vigilia, dize el mejor sueño es el que se duerme después de auer descendido lo que se comió , de la parte superior del estomago , y si se. tardaré en bajar , conuendra andar algunos passos. Y mas abaxo en el proprio cap. viendo de quanta importancia es él no dormir en acabando la cena . buélue á repetir, el sueño que se duerme estando el estomago repleto , antes que la repleccion baxe , es nocibo porque no es profundo , antes con bueltas de vn lado a otro , y la concoccion se baze de- prauadamente , y se corrompe el alimento , de donde se si- guen graues males. Pues siendo esto assi , como el principe cíe los Árabes Auieena nos enseña . y es verdad según dize Galeno en muebas partes , que el corromperse la comida en el estomago , causa enfermedades infinitas , y esto se sigue al acostarse en acabando de cenar. Quien estara tan ciego que no conozca la verdad deste prouerbio , que nos amonesta que cenemos temprano, si queremos viuir sanos; porque cenando temprano abra tiempo suficiente . y dis- tancia desde la cena a la ora de acostar, para que lo que se vuiere cenado descienda de la superior parte del esto- mago, ala profunda, donde se baze principalmente el coccimiento , y assi no se siguian , los inconuenientes que Auieena dize. y Galeno, y fos que la experiencia á ense- ñado , aun a los que no frequentaron las escuelas , ni leye- ron en Auieena , y Galeno, ni en Paulo , ni en Aecio ; que deuieron de ser de algún prudente viejo Castellano, ó vie- ja, que considerando las ventosidades, indigestiones , opi- laciones de hígado, y bazo, que los que se acuestan en acallando de cenar, padezen dixeron : come poco, y cena temprano: que es lo Proprio que Hernán Nuñez el Comen-
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dador dize, en otro Refrán muy antiguo, el qual traygo para confirmación deste , que es.
Cena y vete a echar,
por mal cabo le vide andar. Marsilio Fiscino , en el libro de vita sana, escriue el tiempo que á de passar entre la cena, y el acostarse para dormir, y dize que sea vna ora; mi parecer es que sean dos, y que en estas el que procura salud ande algunos pas- sos, porque la cena como dize Auicena , baje a lo profundo del estomago , y se haga bien el cozimiento.
Quien se echa sin cena toda la noche deuanea.
REFRÁN. VIII.
Jj>ir. verbo, deuanear, significa en Castilla . lo proprio que dormir mal, y soñar mucho , y paree • venir de cosa vacia , ó vana , porque teniendo el estomago, y la cabeza vacíos . y sin virtud se duerme mal . y se suelen soñar mil disparates. Supuesto lo qual sera el legitimo sentido del presente prouerbio , quien se acuesta sin cenar , toda la no- che daerme mal, y sueña. Otros dizen, que debanear sig- nifica parecer que todo se mueue a la redonda, como a los que tienen vaguedos: tomando la similitud de las debana- deras, en que las mugeres esparzen sus madejas para de- uanarlas , las quales siempre dan bueltas, y que assi elj sentido interno , quando no ay sustento en el estomago. K para que el calor natural se ocupe en el , se ocupa en re-w presentar juntamente con el anima al sentido común, ó i phantasia diuersos simulacros, de cosas que el dia passa- , do., ó toda la vida sucedieron, por cuya causa se duerme mal , y se sueña mucho. Esto se funda en la doctrina de Aristóteles , y de Pedro de Apon o en el comento, quando dan la razón, porque auiendo comido ¡10 se sueña. Sea como fuere, que el sentido des le Refrán es el que tengo dicho, que quien no cena , duerme mal , y sueña.
V porque no se passe sentencia tan digna de memoria, sin radical declaración, se aduierta de passo, y como cosa ya muy assentada , y aueriguada, que el sueño, y vigilia se bazen en aquella parte, que se dize sentido común , el qual no esta como Aristóteles, y Auerroez pretenden pro- uocar , en el corazón, sino, como manifiestamente enseña Galeno, en la paite anterior de la cabeza, y mayormente
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en sus ventrículos. Por lo qual es necessario , dezir , en opi- nión de Galeno, que el mismo lugar es el de los sueños na- turales , aunque el persiguidor de Galeno Argeuterio refu- ta esta opinión, en el libro de somno, <k vigilia, capitulo dezimotercio.
También se aduierta , por fundamento de la razón del Refrán , y para prouecbo de los que padecen por falta de sueño, que el sueño se causa según Aristóteles , de los va- pores que se leuantan, con la fuerza del calor, en la coc- ción del mantenimiento , los quales vapores suben al cere- bro , y con su frialdad se conuierten en humor, y de alli por antiparistasis , ahuyentan el calor al corazón, y de aqui resulta el sueño. Pero auemos de entender que el sue- ño natural , y dulce no se suele causar de sola esta causa dicba, porque la concertada música, y las canciones nu- merosas concilian , y traen sueño sin que se suban vapores a la cabeza. Plutharco dize, que la grande alegría causa sueño. Porque Lucio Silla, auiendo recibido gran gusto, por ver quitadas las sediciones , y guerras continuas, que en Italia auia, dio en vn profundissimo sueño. La noche, obscuridad, y tinieblas, mueuen sueño, dando algunos vapores al celebro.
Las blandas fregaciones del cuerpo, y los lauatorios de piernas engendran sueño, el mismo efeto hazen la conti- nua lección, y meditación. Causa también sueño la naue- gacíon , y agitación , como se ve en los niños que están en cuna, lo proprio haze el susurro , y estripito de las cor- rientes aguas: la larga vigilia, y aun nuestra voluntad suele ofrecernos el sueño, el proprio efeto hazen las cosas frías , como es la corteza de la mandragora comida: vntu- ras hechas en las partes externas, y el inuierno, frió, como dize Hypocrates : auer padecido crueles dolores , y cansancios , todo esto trae profundo sueño. V esto en nin- guna manera se puede dezir, que se haze por la comida, y sus vapores: de lo qual se colige con euidencia, no ser vna sola la causa mediata del sueño, antes muchas como esta dicho. Pero la común, ¿inmediata causa, á de ser vna, pues la naturaleza del sueño es vna, que consiste en estar ligados los sentidos. Y, assi se á de dezir , que la causa in- mediata , y común del sueño, es el apartamiento, ó ausen- cia del calido innato influente , que desampara los senti- dos , y retrocede al corazón , y este proprio calor, boluien- dose a desatar los sentidos es causa de la vigilia. Y nadie se admire que el calido innato haga estos efetos, pues es causa también de otras muchas passiones df 1 animo, y del cuerpo, del temor, de la vergüenza, de la ira, de la ale- gría , y de la tristeza.
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De los notables puestos, se colige bien clara la razón del Refrán , en quanto a aquella parte que dize : que quien se acuesta sin cena, toda la noche deuanea , que es dormir nial, y con pessadumbre , porque si el sueño se causa, como prouamos de los vapores, que suben de la comida, que se cueze en el estomago a la cabeza, claro esta , que si se acuesta sin cena, quien tiene el estomago desocupado, que no tendrá vapores que causen sueño. Y assi deuancará durmiendo mal toda la noche. Y si alguno replicare , di- ziendo , que los vapores, no son la causa inmediata del sueño, sino la ausencia que haze el calido innato délos sentidos : respondo , que qnando el estomago tiene cena que cozer, atrae assi el calor natural , que es instrumento, y causa de la cocción , y assi auiendo de acudir al estoma- go desampara los sentidos, dándoles lugar para que des- cansen: y entonces se duerme con quietud sin deuanear, no auiendo causa praeter naluram , que los inquiete. Mas no auiendo cenado, el calor natural esta en el celebro, 6 alómenos baxa poco á las partes interiores, y no haziendo ausencia de los sentidos, no se ligan de todo punto, y assi duerme mal deuaneando. Dixe arriba , qué deuanear sig- nifica , no dormir bien , antes con pessadumbre , y soñan- do : porque razón duerme mal quien se acuesta sin cena, ya esta declarado.
Aora conuiene aduertir para la explicación de lo restan- te que es porque ensueñan los que no cenan) que ay vna media disposición (no estando los hombres enfermos) por la qual no hazemos las acciones de ios sentidos como si es- tuuiessemos velando, ni tampoco estamos totalmente ocio- sos , como si enteramente durmiéramos. Y á esto llamamos comunmente sueño , ó ensueño , y en esta media disposi- ción , no están de todo punto libres los sentidos, como qnando velamos , ni de todo punto ligados, como en el ;4 profundo sueño , mas antes entonces los sentidos exterio- res descansan , y los interiores conponen las imagines , c ideas de todas las cosas. Y todo esto haze la facultad ima- ginatiua. Para mejor entender , como esto se haze: es de saber que algunas vezes, quando el animal duerme , no totalmente se obstruya . y hinche el celebro de vapores, anles la facultad animal'cn las partes interiores , en algu- na manera queda Ubre, y entonces no enteramente vela, y a<si se causan los ensueños; donde muchos durmiendo hablan , otros andan (como Galeno cuenta de si proprio) y y esto pertenece, á la facultad animal motiua, la qual no, de todo punto esta ociosa. Verdad es que los ensueños prin- cipalmente pertenecen á la facultad imaginatiua: Pero otras vezes obran las demás , como la cogilatiua : esto se ve
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quando juzgamos que soñamos, y componemos silogismos en el sueño. Las imagines destos ensueños se guardan en la memoria , pues vemos que auiendo despertado conta- mos el ensueño. Viniendo pues al proposito , digo , que quien no cena deuanea como dize el Refrán] ensoñando. porqué faltan vapores para que el sumió sea profundo, y todo lo que falta de la intensión del sueño, por no estar las facultades internas ligadas, tolo esso se ocupan en componer las imagines de los ensueños, porque como di- urnos arriba, entonces se sueña cuando ay vna media dis- posición entre dormir, y velar . y esta es la causa por que los niños de mui poca edad no ensueñan , porque tienen profundísimo sueño , causado de la multitud de vapores que ay en su celebro, los quales vapores faltan a los que no cenan.
Aristóteles en la partícula trigessima , da la razón, por- que los que an comido, no sueñan . y aunque parece diuer- sa de la que he dicho, haze muy poca diferencia. Dize pues, que después que auemos comido . se mueue el anima vehe- mentissimamente junta con el calido influente , hazia las partes inferiores . é internas a cozer la comida , y assi con esta distracción . y ocupación . que en otra parte tiene no represéntalos simulacros á la fantasía, mas faltando ali- mento en el estomago bu duese el cali lo innato con el ani- ma a los sessos, y allí representa al sentido común, y fan- tasía . las imagine- a lo. y en esto consiste la ra- zón to' ti de nuestro a; horismo Castellano . que dize . quien se echa sin cena . toda la ñoclo1 deuanea. porque se ensue- ña mucho no cenan lo . por la razón dicha.
No ignoro la i que se puede poner: diziendo
que el aran Hypocrates . cura los que ensueñan . quitándo- les la comida', y baziendoles vomitar . según lo qual pare- ce ser falsa la sentencia Castellana que explícame-. Pué- dese corroborar también la presente objeccion con la expe- riencia . la qual nos enseña . que ay muchas personas . que si no cenan duermen suauissima , y quietamente aquella noche . y si cenan por el contrario tienen mil inquietudes, y sueños' con pessadilla. Respóndese á esto, que ay dos dife- rencias de ensueños . según Hypocrates en el libro de som- nijsvnos que vienen de innanicion, y otros de repleccion, a los quales llama turbaciones del anima . y enfermedades. Los que vienen por estar las vena-, higado , estomago, y cabeza repletos, que son los que proceden de repleccion estos tales que por su multitud agrauan el calido innato. y perturban (como dize Hypocrates] el anima, haziendo que el hombre sueñe mil disparate-, y pessadillas: estos se curan con dieta, y vómitos /y los sujetos que cenan quau-
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do tienen esta repleccion sueñan, y duermen mal; pero quien no tiene repleccion , antes viue con innanicion, y falta de humor , si no cena toda la noche deuanea. Por lo qual conuendra comer, y cenar: como aconseja Hipócra- tes en el proprio libro , quando dize que el alimento se á de aumentar, y como nos lo enseña también nuestro Refrán.
Y pues a sido forzoso , para la explicación del proberuio tratar de los ensueños, no sera fuera de proposito, para mas disüncta declaración traer su difinicion , y caucas. Es pues el ensueño, según Aristóteles en el libro de somno & vigilia , vna repres. 'litación de imagines mientras dormi- mos. Pedro de Apono , dize, que es vna passion causada en la fantasía de algún mouimiento ; ó que es vna fantas- ma hecha por el mouimiento de las imagines, que se le representan al que duerme.
A y vna question muy reñida entre los Neotericos Philo- sophos, que es, si auemos de dar fe á los ensueños, y lo que causa esta duda es , vn lugar del Philosopho , que se lee en el libro de adiuinacion por los ensueños , adonde dize . que la pronosticación , que se toma del ensueño no se á de menospreciar del lodo , ni tampoco se le á de dar entera fe.
El Magno Hypocrates en el principio de su libro de in- somnijs . dize . que el que conociere bien , y supiere lo que se puede pronosticar de los ensueños . que tendrá adquiri- da gran parte de sabiduría . y assi da remedio en el proprio libro , para los que ensueñan. Galeno fue gran obseruante de ensueños, y quenta en el nono del methodo cap. i. que el estudio Medicina, porque su padre soñó, que la estudias- se. V en el. ií. del methodo, dize , que curando vn mozo, que tenia la lengua hinchada , soñó que el zumo de lechu- ga le sanaría, y poniéndolo otro dia en execucion . fue sano el doliente sin otro remedio alguno. En el libro de humo- ribus afirma el proprio Galeno , que por la experiencia sa- bia ya, ser conueniente obseruar los ensueños , y seguir- los , y que sano a muchos curándolos , por hazer lo que los ensueños le aconsejauan , como sano a un enfermo , al qual hizo sangrar de vna vena, que esta entre el dedo Ín- dice. , y el de enmedio . por auerle el ensueño induzido a ello. lamblico autor grauissimo, en vn libro que hizo de miste rijs , afirma que el arte de la Medicina . halla muchos remedios curatiuos. mostrándolos los ensueños. Y que en «d teíúplo de Asculapio eran recebi los los sueños . para cu- rar las enfermedades. Los lugares, y historias r< feridas . j otras muchas . que se pudieran traer, an hecho dudará algunos, si se aya de dar crédito a lo que de noche soña- mos, y an creydo que si.
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P°ro los que siguen la contraria opinión , no haziendo caso de lo que se ensueña fundan su parecer en granes au- toridades, y razones , y assi traen aquel lugar de Aristóte- les , en el lib. que escriuio de adiuinacion por sueños , adon- de el Philosotb dize , que todo lo que soñamos es acaso. Por lo qual no se a de dar crédito , ni auemos de adiuin ar- cosa alguna por el sueño. Pues los animales brutos tam- bién sueñan. Platón en el lib. 2. de república, se rie del sueño que finge Homero en el libro. 2. de las iliadas . el qual ensueño dio Iupiter a Agamenón. Plutarco en el libro de la conseruacion de la salud . dize , que es vana la adeui- nacion por ensueños. Y tibulo libro. 3. en la Elegía. \. afir- ma qne todos los ensueños son vanos , y falaces, por estas palabras.
Somnia falaci ludunt temeraria vocta , k panillas mentes falsa titnere iubent.
Con las autoridades dichas, juntan la que se lee en el libro quinto , Erclesiasta? . que dize : adonde ay muchos ensueños . alli ay muchas vanidades, y juntan también lo que Macrobrio dize, en el libro primero capitulo tercio del sueño de Scipion , adonde afirma, que este nombre ensue- ño se dize a^si , porque se haze en el sueño que dormimos, y porque entonces parece que.suceden todas aquellas cosas que soñamos: pero que después desto de ningún prouecho, ni vtilidad es para pronosticar. Virgilio en el libro sexto de los eneydos dize , ser los sueños falsos en este verso.
Sed falsa ad Cwlum mittuntin somnia manes.
De las autoridades de tan insignes varones . y de lis ra- zones quedan , en los lugares citados, se á de tener por cierto ser ridicula la opinión de los qne dan crédito á en- sueños , porque todos ellos son deliramentos. Y si alguna vez sucede . lo que se sueña durmiendo auemos de enten- der que el tal suceso fue acaso , y no por auerse soñado; de adonde se sigue con euidencia . que los pronósticos he- chos por ensueños sean falsos, y que no se les á de dar fe alguna.
Pero porque esto quede mas claro . y no se haga ofensa á tan granes Philosophos, como Bypocrates, y Galeno, quando eseriuen de ensueños ; dexando á parte las diferen- cias , que trae Cicerón que son cinco , y dexando también las seys especies de ensueños , que S. Gregorio escriue , to- ma las de seys causas, como refiere el colegio de los Co- aimbricenses de la Compañía delesus, en el comentario
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que haze sobre el libro de Aristóteles de insomnijs. cap. 3. Digo pues , que dexadas estas diferencias aparte , conuiene notar para la defensa de Hypocrates, y Galeno, en los lu- gares citados , que los ensueños, son en quatro maneras. Vnos diuinos , otros demonicos , otros naturales , y otros animales , como refiere el dicbo collegio en el cap. 4. del comento que esta dicho. Los ensueños diuinos, dize que son los que Dios inmediatamente inspira, 6 por medio de algún Ángel , como fue. el ensueño de Iacob , que se lee en el testamento viejo cap. 2i.de Génesis, y el de Iosepho cap. 37. del proprio libro, y el de Pharaon. cap. 41. y como el ensueño que se lee en el testamento nueuo por S. Matheo. ¡2.
Los ensueños demonicos , son los que los demonios in- duzen , ó traen , los quales ensueños pueden traer , y cau- sar , porque tienen naturaleza semejante á la de los Ange- les , aunque estos tales no tendrán semejante el fin. Quien quisiere saber destos ensueños , digo , algunas historias dellos, lea á Tulio , á Herodoto , Valerio Máximo, y Ale- xander ab Alexandro , que estos autores tratan largo" desta materia.
Que fe se aya de dar , y que se aya de tener cerca de los ensueños diuinos, y demonicos, y que fin tengan. Los Theologos , y «antos Doctores de la Iglega lo determinan, y assi voy á mi proposito.
Los ensueños animales , son los que nos representan mientras dormimos, las imagines y simulachros de aque- llas cosas en que auemos estado ocupados en algún ti ñi- po , como nos sucede muchas vezes.
Los ensueños naturales , como escriuen los coimbricen- ses, son los que dimanan de la disposición del cuerpo , del temperamento, y de la abundancia , óqualidadde algún humor , como son aquellos de que trata Hypocrates, y Ga- leno en los libros de insomnijs, y en el libro de plemtudi- né, y de morbis vulgaribus.
Puesto este fundamento, sera la conclusión de la duda propuesta, que á los ensueños naturales puede el Medico dar crédito, los quales ser u irán de indicios, y señales, para conocer la abundancia , y defecto de humor , ó algu- na mala qualidad. y conocida, poner en execucion , la presentación ó curación del mal inminente , ó presente, como enseña llipoc. y Galeno en los lugares citados : esta conclusión es de S. fhom. y de Arist. y di' Agustino Nin- pho , y de los Coimbrieenses , y también se prueua con las experiencias dichas , y con esta razón , no ay razón apa- rente, que prueue que por principios de otros sueños se eleuen vapores, «pie declaren las indispusiciones del cuer-
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po. Luego conjecturalmente diremos que se excitan de los humores redundantes , como sucede en la pessadilla, cuya cura ponen to ios los praticos.
Con esta conclusión , queda entendido como a los en- sueños naturales puede dar el Medico crédito, y también con ella, quedan libres de calumnia Hipócrates, y Galeno, quando dizen en los lugares citados, que ver en íos ensue- ños colores de carmesí , ó sangre , significa abundancia de sangre; pero si se soñaren pendencias, truenos , fuegos, rayos, relámpagos , y colores citrinos . denotara exceso de colera. Quando soñaremos cosas horribles , espantosas , y iristes , melancolía ; mas si acaso se vieren entre sueños, cosas de agua , y llouer . y neuar , y granizos , diremos, que ay superflua flegma. Verdad es, que no se á de fiar el Medico, para el conocimiento de los males , de solos los en- sueños , si no se juntan con ellos las demás señales, que trae la Medicina, de que están llenos los libros. V el mas seguro parecer será no hazer caso dellos , aunque sean na- turales . porque tienen mil falacias . o uno dize Tibulo en los versos que arriba pussimos.
La causa enciente del ensueño . es la imagen , ó imagi- : nes de las cosas que andan vagando por el celebro, sacan- | dolos la imaginación de la memoria, adonde están deposi- tadas como enseña Aristóteles.
La causa material, son vapores que suben al celebro juntos con algunos espíritus animales , los quales si fueren turbios , como en aquellos que cenan , y beuen espléndida- mente , no abra ensueños , si no muy obscuros , por la obs- curidad de los vapores. Tero quando el vapor, y espíritus fueren puros, y sinceros, la imaginación sera pura, y aura ensueños mas puros, y distintos, de suerte que se \ puedan encomendar á la memoria, para que después de despiertos se acuerden dellos: y esta es la razón, porque Jos que no cenan dize el Refrán , toda la noche deuanean, que es , ensueñan distintamente , porque ay pocos vapo- res , y puros, y por esla razón también nos acordamos mejor de los ensueños de la mañana , quando ya esta cozi- da la comida , y mas puros los vapores. De adonde vinieron los antiguos a creer , que los ensueños de la madrugada eran mas verdaderos : por lo qual dixo Horatio: Ser. 1.
Atque ego cura grescas facerán natus marc citra versículos . vetuit me tali voce Quirinus, post merfiam noctem, vissus, cum somnia vera.
La causa final de los ensueños diuinos, es el vaticinio, como fue en el sueño de loseoh, v de otros santos varones.
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Pero el fin de los ensueños naturales , es que no despierten tan presto los hombres que duermen , ni los demás ani- males , porque los animales brutos, como la cabra, y el buey , la oueja, el perro , y el león también ensueñan, lo qual se ve claro en los perros , que estando durmiendo la- dran . como enseña Aristóteles , y la experiencia lo mués- ira. Algunos dudan si los niños pequeños ensueñan, por- que hallan vn lugar de Flmio , y otro de Aristóteles encon- trados; pero la mas cierta opinión es que no ensueñan, porque no se les pueden representar las imagines de las co- sas . por la qual razón también se an conocido hombres , y mugeres, que jamas ensoñaron , como dize Aristóteles en los lugares citados, y Pomponio, y Plinio afirman , que los Athalantes no ensueñan , como los demás mortales.
De lo dicho hasta aqui se conoce clarissimo el sentido que se a de dar á este proucrbio . quien se acuesta sin cena &c) el qual es , que no cenando se duerme mal, en soñando disparates : para cuya inteligencia fue necessario dezir , como el sueño que dormimos se haze en la parte anterior de la cabeza, principalmente en sus ventrículos, adonde se refieren las causas inmediatas del dormir, e la común, é inmediata. De todo lo qual sacamos en limpio la razón porque se duerme mal no cenando ; y de ay para mayor explicación se dixo, como el soñar se haze en vna media disposición entre dormir, y velar. Dimos también i; razón, porque quien no cena, toda la noche deuanea adonde se propusi ¡n i 'as causas de los ensueños, y algu- nos problemas; y se ventilo laquestion, si se aya de dar crédito á los ensueños.
Come poco, y cena mas y dormirás.
REFRAX. IX.
Oí bien se advierte , conoceremos , que esta sentenci contiene lo proprio , que la que se acaba de explicar . y lo que otras que nos exortan, a que la comida de medio dia ¡ea en menor cantidad que la cena; y assi sera breue su comento. Solo importa aduertir , acerca desta , que quando vna cosa es muy verdadera, y oecessaria á la salud . no se contento la antigüedad Castellana con aconsejarla vna ve/. sino muchas, a imitación de Hypocrates en sus a[diorismos,
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que haze lo proprio. Y assi aunque el Castellano dixo en otro prouerbio.
Come poco , y cena mas.
duerme en alto, y viuiras. En este también buelue a dezir , que sea el prandio me- nor que la cena. Lo qual importara para dormir con mas quietud Porque se duerma mejor cenando, ya se dixo en el comento antes deste , adonde lo podra ver quien quisiere.
Después de comer dormir, y de cenar passos mil.
REFRÁN. X.
Lomo se vsa en nvestros tiempos (aunque deprauadamen- te , según en otro comentario se prono) el hazer la comida principal á medio dia, que es lo que los Latinos llaman prandio ; a se alzado esta comida con el nombre de comer de suerte, que aunque comamos a la noche, ó á la maña- na , no lo llama el vulgo comer, mas que solo a lo que se come á medio dia. Y assi podremos dezir, que por antono- masia, ó excelencia, quando oyéremos dezir, comer , en- tenderemos sola la comida que se celebra á la ora de me- dio dia. Vsando pues de la licencia dicha , la presente sen- tencia, dixo, después de comer dormir. Adonde auemos de entender por comer , la comida del medio dia , y no otra. Prueuase esto de que parece auer sido sacado este Re- frán, de aquel proueruio Latino que dize. Post pratidium dormiré, post cenam mi lie passus abire. El qual prandio (como ya esta dicho en otra parte) es la comida de medio dia, luego en la presente sentencia también significara lo proprio.
Y porque no es razón cansarnos en cosas manifiestas, mas antes tratar de las que importan : digo que se ofrece gran dificultad, acerca déla primara parte adonde dize; después de comer dormir, si sea verdadera , ó no ; porque los mas graues autores de la Medicina son de parecer, que no se á de dormir después de comer. Auicena dize , que causa grauissimos males el sueño de medio dia, como son todos los que se siguen de la flegma, los catarros destila- ciones , corrómpese el color del rostro, y de todo el cuer- po, hincha el bazo , relaxa los neruios, induziendo vna graue pereza, postra el apetito de comer, engendra apos- temas y muchas vezes calenturas. El buen viejo Hypocra-
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les nos dize , que conuiene velar de dia , y dormir de noche. Marsilio Fiscino en sulib. de vida sana enseña , y manda, que no se duerma después de la comida del medio dia , sin que nos fuerce alguna gran necessidad; y la experiencia que es a quien se á de dar mas ere lito , nos muestra con euidencia , quan pessado se leuanta el cuerpo , y quan agra- uada la cabeza , y hinchados los ojos después del sueño meridiano. Siendo esto assi de sentencia de tan insignes varones: forzosamente diremos , y mas confirmándolo la experiencia, que no se á de dormir después de comer , y por consiguiente , que el Refrán es falso quando dize , des- pués de comer dormir.
Para responder a la objeccion puesta , y sacar a luz la sentencia que defendemos , se aduierta , que ay algunas personas , que tienen hecha costumbre de tantos años á dormir después de comer, que esta mudada esta costum- bre en naturaleza, de suerte que el dia que no reposan (se- gún ellos dizen) la comida , toda la tarde andan rostrituer- tos, desgraciados , pessados y sin poder cozer lo que comie- ron, y esto todo porque mudaron de costumbre. También se aduierta . que de los hombres vnos son secos, enjutos, coléricos , ó melancólicos , y sin flegma de que se puedan temer, y muy fuertes de cabeza, otros por el contrario de- masiado gruessos , flegmaticos con cabeza flaca , y sujetos a mil genero de catarros , y corrimientos de cabeza.
Entendido este notable se responde con facilidad al ar- gumento en contra puesto: diziendo, que la sentencia de Hypocrates , la de Marsilio Fiscino, y la de Auicena, y la de todos los demás, que también enseñan , que no se á de dormir después de comer, es verdadera, en aquellos que son flegmaticos , gruessos de flaca cabeza, y sujetos á cor- rimientos , en los quales yo también confiesso , lo que estos graues hombres dizen , y que es su total destruyeion el sue- ño meridiano, con lo qual se aumenta su gordura, se ha- zen vn poco de flegmas, y se les rellena la cabeza de vapo- res, causa de todos sus catarros , jaquecas , y gotas. Tam- bién se a de responder ser verdadero el parecer de los au- tores dichos, y lo que se dixo de la experiencia, en aque- llos que no tienen costumbre de dormir de dia, los quales se leuantan después del sueño torpes, perezosos, agraua- dos , y con lasitud. Pero los que son fuertes de cabeza , sin flegmas, enjutos, coléricos, y sin peligro de catarro, y corrimientos, en estos tales, después de comer dormir. De la propria suerte , los que tienen costumbre de lardos años adormir después de comer, no se les ú de mudar total- mente la naturaleza , que ya por el vso tienen adquirida, antes se les a de ordenar siempre, que después de comer
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dormir, y no solo estando con perfeta salud, como lo en- seña Hypoerates, en infinitos lugares , mas también en tiempo de enfermedad, porque como agudamente enseña Galeno, todo loque esta hecho vso , y costumbre en vn cuerpo , es bueno, y saludable, y por el contrario lo que no esta en costumbre es malo , y assi diremos con Galeno, que el sueño después de comer es bueno , y el velar malo, por no estar en costumbre. De suerte, que teniendo cos- tumbre de vna cosa, aunque no sea buena de sayo, se á de guardar, porque esta ya hecha natural con el vso, y lo que es natural , siempre se á de obseruar: esto nos enseña Galeno en el octauo del methodo, y Hipócrates en el se- gundo de ratione vistus acutorum, particularmente ha- blando , de aquellos que no suelen comer a medio dia , y comen , dize , que an de dormir después de la comida, como duermen de noche después de la cena Y Paulo Aci- neta doctissimo Griego dize , que la mas oportuna ocasión para el sueño , es después de comer. Vega por expressas palabras comentando á Hipócrates nos dize, que los que tienen costumbre de descansar , y dormir á medio dia, que no solo estando con salud, mas aun en las enfermeda- des no an de mudar la tal costumbre , de todo lo qual que- da muy llana la razón deste Refrán , que es , que en los que tienen costumbre antigua de dormir después de co- mer , no se les á de alterar, antes en estos tales es saluda- ble remedio , después de comer dormir.
Aduierta (el que ama la salud) acerca de lo dicho, que si suele dormir después de comer, y siente que le haze daño el sueño á esta ora, por ser de los que arriba dixi- mos, que no conuiene que duerman. Digo pues, que si vuiere de mudar costumbre . dexando el sueño que no a de hazer esta mudanza de repente , antes ira poco á poco cer- cenando el sueño , hasta que en quinze dias acabe de mu- dar la costumbre. Y si fuere de los que no suelen dormir de dia , y quiere hazer contraria costumbre, también se á de ir poco á poco enseñando. Pero el que gustare de repo- sar la comida, y no ossa por los corrimientos, podra tomar vn medio, estando vna ora sentado , los pies altos , y la ca- beza también alta, y sin dormir, ni hablar, ni leer , ni estudiar.
La segunda parte desta sentencia, dize, y de cenar pas- sos mil. Que es lo proprio que en otra parte prouamos di- ziendo , que no nos acostemos con la cena en la boca , por- que como ya demostré con razones , y autoridades , es muy dañoso á la salud.
Lo que se ofrece de duda cerca desta parte supuesto que no es bueno acostarnos, en espacio de mas de vn ora des-
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pues de cena , es: si este tiempo que dista , entre la cena, y el sueño , si sera conueuieute ocuparlo passeando, como dize la sentencia, ó enquietud. A esta duda se responde que lo que conuiene. es , que la cena aya descendido , de la su- perior parte del estomago, á la inferior, primero que va- mos a la cama, y para esto conuendra passearnos muy de espacio, sin vehemente mouimiento , porque no se pertur- be la concoccion , lo qual es dotrina de Auicena, que pa- rece la tomo desta sentencia. Y assi por expressas palabras dize ; si lo que se comió tarda en descender de lo alto a lo bajo del estomago, es bueno andar vn poco.
Mas mato la cena, que sano Auicena.
REFRÁN. XI.
La pertinacia, qve algunos tenidos por curiosos, é inteli- gentes de Refranes , y que tratan de la conseruacion del in- diuiduo , tienen, contra la opinión que en otra parte sea defendido, acerca de que eonuiene "ara la seguridad de la salud, comer muy poco á medio d;a . y cenar mas canti- dad. Digo pues, qué la pertinacia destos se funda toda en ésta sentencia que voy explicando; porque luego dan con este testo Castellano, dizicndo que la cena á de ser muy poca, porque mas mato la cena, que sano Auicena: y si estuuiessen bien en el punto de la dificultad conocerían, <pie esta sentencia, no contradize á las que arriba se an declarado. Y perqué esto conste manifiestamente , les res- pondo con distinción diziendo , que á muchos destruye, y mata la cena, como afirma nuestra sentencia, quando la tal cena es celebrada , hallando el estomago repleto . y sin auer cocido, ni distribuydo , la mucha cantidad y diuersi- dad de manjares, que a la ora del medio día se comió, y quando tan Idee, se cena , y beue tan á rienda suelta , que aunque este desocupado el estomago a la ora de lacena, no puede el calor natural vencer la desproporcionada car- ga que se le entrega; antes rendido sufocado, y oprimido el calido innato, se echa COI) lo que le an dado, de adonde lien appoplexias, y epilepsias , perlesías, y otros mil géneros de males, y repentinas muertes, que es loque nos dize este Refrán. Pero (piando el prandio vuiere sido muy lene , y la cena fuere ordenada en reda cantidad , ca-
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lidad; y modo: en tal caso no haze mal, antes es salutífero remedio para la conseruacion de la salud , que sea en ma- yor cantidad que la comida, como arriba queda prouado. Supuesto lo qual diremos , que el proueruio pressente se k de entender, que mata la cena , quando se haze sin orden, en superflua cantidad, como también nos destruye la co- mida de qualquiera ora , si no es con moderación. Y tam- bién se a de entender que haze mal la cena , quando lo que se comió á medio dia no fue en tal cantidad , que ya estu- uiesse cozido y destribuydo. Y assi , mas mato la cena que sano Auicena. Pero faltando estas condiciones, no solo no mata mas antes es necessaria.
Y porque no quede sin entera explicación el texto pro- puesto , se aduierta la exageración , y encarecimiento que vsó, para darnos á entender , quanto importa la modera- ción en la cena , pues dize , que mató mas la cena, que sanó el mas Docto, y perfeto Medico , que hasta estos tiem- pos se á conocido. Que si bien se considera , fue honrar mucho á este varón , y no vituperarle , el dezir que mató mas la cena , que el sano , porque este fue encarecimiento.
Y nadie se admire , que antepongamos á Auicena á los demás de su arte , que es mucha razón , por auer escrito la Medicina mas consumadamente que otro. Mucho se debe por cierto al vectustissimo Hypocrates : pero los libros que escriuio fueron mancos, confusos, y sin guardar orden en ellos , y tan subcintos , que es impossible entendellos sin comento : de adonde vino á dezir doctissimamente Galeno, que Hypocrates dexo la simiente de la Medicina, para que sus sucesores la cultiuassen.
Galeno por el contrario escriuio , tan largo , y con tanta copia de palabras , y detuuose tan proüxamente en re- prehender á otros, que apenas se pueden leer sus obras en toda la vida . por lo qual es assimilada su Medicina al trigo, que esta en las espigas con la paja y poluo, sin puridad , y limpieza, que para que sea de prouecho á de costar mucho trabajo.
Oribasio escriuio tres libros de Remedica, pero muy faltos de la entereza que requiere el arte.
Paulo Agineta , quiso cortar los piopollos ó pámpanos de Galeno , abreuiando sus obras y dio en otro extremo, de suerte , que se dexo mil cosas necessarias por escriuir.
Aecio escriuio vn poco mas largo, pero también se olvi- do de muchas cosas importantes.
De los Araues , Serapion , calló lo mas de la Medicina.
Rassis hizo el continente tan indigesto , y confusso, que mas sirue de confundir los entendimientos , que de enseñar el arte.
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Después desto sucedió Haliabas, llamado la simia de Galeno, porque le imito haziendo compendio de sus obras: y aunque es verdad, que este insigne varón, llego mas cerca de lo que se pretende . con todo esso disgrego tanto algunos de sus tratados, y detuuose en declarar los térmi- nos Arábigos, tan sin medida, que son sus trabajos de poco prouecho.
El noble Alfarabio, vsó de tanta breuedad , y obscuri- dad , que leerle es perder el tiempo.
Entre los Latinos floreció en tiempo del Emperador Ti- berio Cessar Cornelio Celso: pero como en aquel tiempo en Roma no se vsaua la racional Medicina , mas que la Empi- rica , sacó á luz su libro , sin dar razón de cosa alguna de quanto escriuio. Y assi es tenido por mas excelente en la pureza de la lengua Latina, que en Medicina.
Quien pues es aquel Autor, que escriuio no sola la si- miente , como Hypocrates , ni difussamente como Galeno, y Rassis , que dexaron la simiente con su paja, y poluo, y quien es el que no escriuio la Medicina , por el contrario, tan subcinta, breue, corta, manca, y empírica , y sin or- den , como üribasio, Paulo Aecio , "Serapion . Haliabas, Alfarabio , y Cornelio Celso : este fue el Doctissimo Auice- na , de quien dize por encaricimiento el present • Refrán. Mas mato la cena , que sano Auicena. Este varón insigne, escriuio claro , no breue , ni largo , ni sin orden en la Me- dicina. Fue gran Dialéctico , Phisico, y Metapbisico : por1 lo qual Alberto , con razón llamado Magno, y el Angélico Doctor Sancto Thomas , dicho expossitor lucido , y el acu- tissimo Escoto : digo pues , que estos tres preclaros varo- nes, á cada passo en sus obras, defienden la opinión de Auicena , y contiessan auer sido de grandissimo ingenio.
Es llamado Auicena comunmente , el Principe, porque según opinión de algunos, fue señor, y Rey de Cordoua: délo qual yo no é hallado autor autentico que lo diga, mas de que esta recibido en el vulgo assi, sin fundamento alguno. Andrés Alpago , en la declaración de los nombres Arábigos , dize , que Auicena es llamado Principe , no solo porque fue excelente en todas ciencias , sino porque fue el primero, y mas amado, y Secretario del Rey de Persia, adonde también afirma que fue de Persia y no Español. Sorsano Araue discipulo del Principe Auicena escriuio su vida , la qual anda con sus obras , y este Autor dize , que Auicena fue de Persia , hijo de Hali. Lo qual consta ser assi delproprio Auicena en el libro primero, y en otros lugares.
Nació en la ciudad de Duchara , 6 en vna villa alli cer- ca. Su madre se dixo Citara: viuio en la ley de Mahoma. porque sus padres también fueron Mahometanos , mas con
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todo esso fue de tan agudo ingenio tan aficionado á las le- tras , y virtudes , que de edad de diez años assombró , y pasmó el inundo : en la qual edad supo Música , Aritmethi- ca , y Architetura, fue su Maestro Nathatkro , del qual aprendió Dialéctica, Philosophia , y Mathematicas . acutis- simamente; fue muy inclinado á leer libros de Medicina, y assi no dexo autor que no reboluiesse: pero después de auerla estudiado algún tiempo , sien lo le diez y seys años boluio a repassar la Dialéctica, y ciencia natural con tan- ta pertinacia, que afirma este autor discípulo suyo , que en año y medio no durmió de noche sueño con quietud, aunque trabajaua todo el dia en ios estudios. Traia siem- pre consigo , cartapacio , y tinta , para cscriuir lo nueuo, y bueno , que cada dia descubría en las ciencias , y para cscriuir los conceptos, que se le ofrecían en cada cosa. Fue muy piadoso, prudente , alegre . y temeroso de Dios, como concia de sus obras . las quales comienzan siempre dando gracias á Dios. V si alguna vez se sentia fatigado de los es- tudios, y de enseñar . á sus dicipulos, se yua por la maña- na al templo y descansaua , haziendo oración á Dios todo el dia, y por medicamento vsaua beuer vn poco de vino para restaurar las fuerzas.
Cuenta Sorsano, que Auicena tuno tan vehemente amor á las ciencias . que ninguna dexo que no estudiasse consu- madamente . y quedándose á la Metaphisica, sintió tanta dificultad en la intelligencia della , que levo los libros qua- renta vezes , y los tenia en la memoria . y no los entendía. Y as<i como desesperado dio con ellos en la pared, y toe dexo por cosa que no podia ser entendida. Pero quiso su ventura, que passando por la plaza compro vn libro viejo, que vendía el pregonero casideualde, por tres dineros- era este libro Alpharabio , intitulado, declaración déla ciencia diuina. Leyendo pues este libro, comenzó á enten- der lo que ya sabia de memoria , de lo qual recinto tan in- tenso gusto, y delectación, que se fue al templo a dai gracias á Dios por auerle 'lado en las manos aquel libro, sin el lo pensar . y otro dia repartió á pobres gran parte de sus bienes , por el bien recibido de Dios. Aprouechose tanto Auicena en breoissimo tiempo , que en todo el Rey no adquirió fama y authoridad . porque á los diez y ocho años de su edad ya estaua en gran perfección apoderado de las ciencias. Por lo qual , como en aquel tiempo estuuiesse afligido de vna grane enfermedad , y desafuciado de los Médicos, el Principe de aquella Prouincia, hijo del Rey de Bucara, fue llamado, y curando al Principe lo sano . la qual vitoria , fue muy amado . y estimado de allí ade- lante del Rey , en cuya casa viuio tres años , y cumpliendo
el veynte y vno de su edad, con admirable doctrina , y ar- tificio , compuso á ruego de vn cauallero, el libro común para todas ciencias, y a pedimento de otro amigo , veynte libros de demonstracion , y otro de gracia y satisfacion. En este tiempo murió Hali su padre, y el Rey por tener gran satisfacion de Auicena , le ocupo en negocios: y assi salió por el Reyno , y anduuo muchas tierras , mas con to- das sus ocupaciones, escriuio el libro de principio, y buel- ta, y otro-de la Mágica vniuersal, que llaman oculta Phi- losophia : y los libros de .Medicina tan celebrados por el mundo , y los de vero, y falso, con otros muchos libros. En esta sazón curo en la ciudad de Elera, el Rey della de vna graue melancolía. Después de lo qual compuso el lib. dicho Almahad , que quiere dezir del lugar que ten- drán las animas, después que se aparten del cuerpo. Veni- do a la prouinciade Abdan, curo de vn dolor cólico al Rey della : en agradecimiento de lo qual el Rey le dio muchas riquezas . y le hizo su consiliario en primero grado, Y allí escriuio las exposiciones de Aristóteles , y los libros natu- rales , que oy son bien manifiestos , y comenzó el libro de la conseruacion de la salud. Después se ocupo en enseñar ciencias. Y para descansar , siempre cenauan con el algu- nos dicipulos , y le entretenían con música (según esmeré Sorsano.) Partióse el prestantissimo Auicena de aquella tierra con vn hermano suyo, y algunos dicipulos que le siguian. y dos esclauos, vestidos con sacerdotal vestidura a vsanza de los Persas, y llegó á la ciudad de Aspehan, adonde les salieron a recebir todos los varones graues que auia , y el Rey le honro mucho , y hizo que se juntassen to- dos los Doctores de su Reino, señakuios en sabiduría, á disputar con Auicena , estando delante del proprio Rey . a los quales respondía con gran distinción , y agudeza. En esta ciudad de Aspehan se detuuo algunos tiempos . adonde acabo los libros de la conseruacion de la salud . y les junto otro de los herrores que se co.ueten en el regimiento de la salud , y su cura : perficiono la dialéctica , y los libros de vero , & falso , y hizo las obseruaciones de los libros de Euclidt's , y Mathematicas y del Alchimia , añadiendo á es- tos proprio-; Libros muchas questiones, y capítulos neces- Sarios. Compuso el libro de plantas , y animales adonde también se dio mucho al estudio de la Magia, y Astrono- mía, con su dicipulo Sorsano , y hizieron con sus proprias manos Los instrumentos necessanos , para el conocimiento de las estrellas, (ion el trabajo , y continuación de los estu- dios (estando sus cosas en este estado] comenzó el sabio Auicena á sentirse muy enfermo de la cabeza, y temiendo alguna postema hizo traer mucha nieue . la qual se aplico
á toda la frente, y sienes , y assi fue sano. Era Auicena ro ) busto de complexsion , y dado á madona Venus, por lo qual sintiéndose flaco , jamas quiso tomar purga. Y assi estando con el Rey de aquella tierra en el exercito (que traia guerras) padeció vn dolor vehementissimo de cólica, y conociendo por la potestad del contrario, que auia de ser forzoso huyr , ó retirarse el campo , recibió ocho ayudas fuertes en breue tiempo, de adonde se le hizieron llagas en las tripas , en la curación de las quales sus esolauos pre- tendieron ocultamente matarle , mas no pudieron. Asaltóle también allí el mal de gota coral , para remedio del qual vsaba el Mitridato , y assi viendo sus esclauos oportuna ocasión , le mezclaron gran cantidad de Opio en la confec- ción del Mitridato , con que le llegaron a punto de muerte (tenían odio estos sieruos á su señor , porque les reprehen- día , y amenazaua.) Pareciendole no ser buen temple el de aquella tierra para su salud , se partió en una litera á . otra, dicha Aspean , en la qual conualecio. Pero como no f se abstuuiesse del carnal vicio, vino á perder el calor na- tural , y las fuerzas , y á recaer en la enfermedad passada de tal suerte , que con euideucia conoció ser su mal sin re- medio, y estar cercano ala muerte ; y assi hizo testamen- to, en el qual encomendó su anima á Dios con gran fertior, y mandó distribuyr todos sus bienes entre pobres, y dio libertad á los esclauos, que presenten se hallaron. Murió vn Viernes por la tarde en el mes del Rhamadan de los Mo- ros, el año de quatrocientos y veynte , y ocho de la fuga de Mahoma , siendo de edad de cinquenta y ocho años , íue sepultado su cuerpo en la ciudad de Chemedan á donde hasta el día de oy parece su sepulchro. Todo lo dicho escri- ue Sorsano discípulo de Auicena , testificando que se hallo presente.
De adonde coligiremos, que el sapientissimo Auicena fue nacido en Persia , y viuio siempre en ella, y que jamas vio á Cordoua , á donde dízen algunos que fue Principe , y señor della : floreció acerca de los años del señor de mil y diez y siete, en tiempo de Graciano, y del Comentador Auerro z , y de Abenzohar.
Este insigne Moro Medico de Persia , hijo de los padres referidos que escriuio tan varios libros, y tan doctos, que es constitución , que se lean en la Cátedra de Prima de Sa- lamanca fuente de ciencias. Este de quien se á dicho que fue tan querido de muchos Reyes por su prudencia , y salñ- duria , y llamado de todos Principe . por auer sido Príncipe de Médicos, y Medico de Principes. Este pues es de quien dize la sentencia que explicamos , que no sanó tantos (aunque sano , y curo muchos Reyes) como mata la cena
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superflua hecha , sin ser cozida , ni diferida la comida del medio dia. Y assi se á de entender el Refrán , de mas mato la cena , que sano Auicena.
Por mucha cena nunca noche buena
REFRÁN. XII.
JliL Cómico dixo ninguna cosa sea mucha: y la fuente de Medicina Hypocrates , todo lo mucho es enemigo de nues- tra naturaleza. Y entre Médicos es doctrina llana y sin controuersia que qualquier remedio, y comida, no pueden ser buenos si son de cantidad desproporcionada , y sin me- dida, que corresponda con la necessidad que lo pide. Y esto aunque las cosas que se comen sean de buena quali- dad , y bien aderecezadas . y se coman á buen tiempo, porque el yerro que se comete en la cantidad , es peor que el que se haze en la calidad : de suerte , que si vno auiendo de cenar polla , cenase algún pescado , ó otra cosa que no fuesse de tan buena calidad como la polla, digo que no ha- ría tan gran yerro para su salud . si comiesse en modera- da cantidad , como haria el que cenase polla en mas canti- dad de la que puede lleuar el estomago , porque la canti- dad superflua como ya esta dicho en otra parte, no puede ser cozida del calor natural, y no se coziendo bien , an de resultar crudezas , ventosidades , inquietud , mal humor, peligro de perlesía, apoplexia , hinchazón de vientre, y dormir sin sosiego. Y assi por mucha cena, nunca noche buena. Pero si la cena se celebra en justa cantidad , y sin yerro alguno , auiendo comido á medio dia poco , esta tal cena conseruara el húmido radical , perficionara la salud, y alargara el curso de la vida.
No le quiere mal quien hurta al viejo lo que a de cenar.
REFRÁN. XIII.
Lon razones, y avtoridades suficientes , se prono en el co- mentario de la sentencia sexta, que la principal comida
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del dia solía ser la cena , y que quien quisiere conseruar la salud, deue en este tiempo vsarlo assi , y entender que la mas couueniente comida a de ser la de la tarde : pues como la cena sea la comida de mas importancia , esta sentencia, quiere que entendamos por la cena, la comida de todo el dia , y assi dize, que no dessea que se muera el viejo , ni le quiere mal quien le cercena , y quita parte de lo que so- lia comer en tiempo de la juuentud; dando á entender que conuiene que el viejo , coma poco para gozar de salud.
La razón deste aphorismo Castellano^ que vamos decla- rando, se funda en otro de Hypocrates , que nos enseña, que los viejos con gran facilidad sufren la hambre, y ayu- no , al contrario de los niños , que con dificultad pueden.
Galeno , y los demás expositores de Hypocrates dizen, que los viejos an de comer poco, porque su calor es flaco, y débil, y assi se resuelue poco la sustancia en los viejos, y á poca resolución , couuiene poca comida. Tienen tam- bién el sentido de la boca del estomago, adonde se haze la hambre muy obscuro , y boto , por lo qual no la sienten, y assi no se les siguiran los inconuenientes que de la ham- bre se suelen causar. Demás destas razones se da otra . que es que á los viejos , aunque sufran bambre no se les infla- ma la sangre, como á los mozos, porque su calor, como esta dicho es débil , y ¡a resistencia en los viejos (que es la frialdad) fuerte. De lo qual entenderemos, que no le quie- re mal , quien !e hurta al viejo, parte de la comida, que solia comer en tiempo de juuentud . que quitándosela , vi- uira mas tiempo , y con mas salud.
Esto proprio nos enseña Bypocr-ates , en el aphorismo décimo juarto del primero libro . adonde amena'za a los viejos, que no comieren poco, diziendo , que con mucha comida su flaco calor se ahoga, y oprime, de adonde sera lurzoso seguirse muchas enfermedades.
Has porque la verdad resplandezca con mas luz, y por- que los señores viejos no yerren en su regimiento , se ad- uierta que la vejez tiene dos partes , primera , y segunda, la primera es desde cinquenta años hasta sesenta poco mas , ó menos , de la qual edad dizen los Astrólogos , que es señor Iupiter Planeta calido , y húmido , y que con su calor , y humedad tiempla la frialdad , y sequedad , desta parte primera de la vejez . y a^si lo passan bien los que corren de cinquenta á sesenta años. Destos viejos dize Hy- pocrates , que padecen pocas enfermedades , y essas pe- queñas Y destos auemos de entender el aphorismo de Hy- pocrates , que arriba dixe , que trata de que los viejos su- fren con facilidad el ayuno. Y por esta razón la santa ma- dre Iglesia les obliga al avuno. hasta los sessenta años.
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que es esta primera parte de la vejez : y destos viejos es también, de quien dize el Refrán , no le quiere mal.
La segunda parte de la vejez se cuenta desde los ses- senta años, poco mas , ó poco menos por todo el tiempo restante de la vida , aunque dure muchos años. Llamase decrepita esta vltima edad , en la qual an de tener muy di- ferente modo de comer , (los viejos que quisieren viuir) desde que tuuieron los sessenta años , porque no pueden sufrir el ayuno , antes como niños tienen necessidad de co- mer muchas vezes , y cada vez poco. La razón desto es, porque su fuerza , y calor natural , es lan débil, y esta tan en lo vllimo, que con muy poca falta, y yerro que se haga se acabara de apagar. Gaíeno en el libro quinto de la con- seruacion de la salud dixo , que los viejos desta edad se an de regir, como conualecientes , que salen de algún graue mal , comiendo poco , y á menudo , como hazia Antiocho Medico , de quien trata en el libro citado. Considerando pues nuestra madre la santa Yglesia esta razón , releuó del ayuno á los que passan ya de los sessenta , que son lo* de- crépitos , de los quales se puede entender también el Re- frán presente en quanto á la cantidad , que se les á de dar de vna vez á comer, porque á de ser pequeña. Y as<i dire- mos . que la verdad desta sentencia comprehende la vna, y la otra parte de la vejez.
De las cr.rnes el Carnero , de los pescados el Mero.
REFRÁN XIIII.
Li. Pbilosopho en el libro primero de historia animalium, pone artificiosamente todas las diferencias de animales, que Dios con su omnipotencia crio, las quales reduzidas á breuesuma, dize. que son dos: la vna diferencia es de aquellos animales , que viucn en el agua, como todo ge- nero de peces , y la otra de aquellos que passan su vida en la tierra , como ei cauallo , buey, y otros muchos , adonde también comprehendio las aues. iíaze después de-tos dos miembros, otras subdiuissiones , que podra ver el curioso en el l'ugar citado, el qual dize que ay animales, cuya vida, goza de la tierra , y agua , que son el cocodrilo, rana,
ni. G
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galápago , y otros desta casta. Masía curiosidad humana el dia de oy , en breue compendio, acomodando todos los animales del vniüersoá su sustento, haze también dos di- ferencias dellos, llamando carne a los que viuen en la tierra , y ayre , y pescado á los que viuen en el agua. Nin- guna destas diferencias comían los hombres antes del di- luido vniuersal ; pero después dio licencia Dios á Noe , y á sus descendientes , para que los pudiessen comer : desde este tiempo pues comen los hombres carne , y pescado y desseossos de gozar vida larga, y de la dulce salud, lo qual se adquiere con buenos alimentos an venido a sacar en limpio, que de las carnes el carnero, de los pescados el mero , es el mas salutífero, y sabroso mantenimiento, y assi el Castellano formo el Refrán , y sentencia que vamos declarando, que traydo siempre en la memcria importara mas que el vso de algunos medicamentos muy celebrados.
La verdad , y razón por que la carne del carnero sea mejor para el hombre , que la de todos los demás animales se conoce de su calidad , modo de sustancia , y efectos. De su calidad porque el temperamento del carnero es mas se- mejante al del hombre que otro alguno , como euidente- mente se ve , en que se conuierte con mas facilidad en substancia , que la carne de los demás animales , y es cier- to que entonces se haze mas fácilmente la trasmutación» quando ay mas semejanza , en lo que á de comutar , y en lo que se á de comutar. También se conoce esto , en que sustenta la carne del carnero copiosamente , y haze muy pequeña cantidad de excrementos , y no sustentara tanto, si no tuuiera gran semejanza con la carne humana. Demás de lo dicho se aclarara esta verdad , con la bondad de san- gre , que la carne del carnero cria en el hombre , y con la facilidad , que se cueze en el estomago, y assi vemos que jamas ninguno se quexo desta carne , comida en moderada cantidad. Y si alguno dixere que la carne del puerco es mas semejante a la del hombre que la del carnero , y lo prouare con la autoridad de Galeno en los libros de alimentis. Res- ponderase á esto, que Galeno , no conoció los carneros de España , que si los conociera , no fuera de la opinión que fue , y esto se ve muy claro, porque hablando de las ca- bras , y cabrones en el lib. 3. cap. 2. de facultad de alimen- tos, dixo que el carnero sigue la carne de los cabrones en su malicia. Lo qual es muy diferente en nuestra España» adonde se á de anteponer la carne del carnero, á todas las demás de animales de quatro pies , como dize la sentencia presente, aunque se quente entre ellas la carne del puerco tan encarecida de Galeno.
Aqni se aduierta , que el carnero , ó es capado ó entero»
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si es capado en qualquier tiempo del año tiene sazón , si no es capado , ose mezcla con las ouejas para la genera- ción , ó no. Si se mezcla con las ouejas es de mal alimento su carne , y guele a carne de cabrón , como dize Vega lib. 2. de arte médendi : pero si no se junta con las ouejas da á nuestro cuerpo mejor sustancia aunque no tal como la da el capado. Aquesto entendido se entiende con gran facilidad la sentencia, la qual supone que el carnero á de ser capado, ó ya que no sea capado á de ser de aquellos que no son padres , ni se comunican con las ouejas , qualcs son los que comen en toda Kspaña , desde Pascua Florida hasta san luán : de suerte , que quando dixeremos de las carnes el carnero , no aliemos de entender de los carneros, que son padres , que en algunas partes llaman moruecos, sino de aquellos que son capados , y merinos , los quales tienen carne muy templada entre calor , y frialdad , y algo húmeda como afirma Platina.
También se aduierla, que esta sentencia Castellana, sera verdadera en nuestra España , y en Francia, y en al- gunas partes de Italia porque en las demás regiones , no es tal la carne del carnero, listo se colije bien de lo que dixo Galeno de los carneros de Grecia, cuya carne puso entre la de los cabrones , y toros , y se colije también dé la carne de los carneros del Piru , y de todas las Indias , que es durissima , tanto que casi no se vsa dclla para comida. Pe suerte que los carneros Españoles capados , son de los que habla la sentencia, y si fueren merinos, serán de me- jor carne los bastos , ó burdos.
Con lo dicho queda la primera parte desta sentencia, que habla de la earne del carnero bien distinta, velara. Pero porque c! estudioso halle sin cansarse juntas las pro- priedades deste tan insigne animal , sin reboluer machina de libros, pondré algunas dellas, que quererlas todas copi- lar seria proceder tan profunda , y largamente quanto son sus excelencias profundas , é ¡numerables.
Es pues el carnero animal tan conocido por su prestan- cia , en todas las parles , que contiene el vniuerso ; que se tendría por superfluo escriuir su figura , y traer su difini- cion. El nombre que en Latín tiene , muestra bien su ex- celencia, y sublimidad , pues según Ambrosio Calepino se dize Anes , porque antiguamente , era el animal que mas frequentcmente en sacrificios, y holocaustos andana por los altares , que son aras de adonde se le pego el nombre de Aries. Coligese esta denominación bien de Virgilio en la tercera égloga , y de muchos lugares en las sagradas le- tras Pero no me desagrada lo que Pereorio graue autor dize en su dieionario , adonde afirma ser tantas las virtu-
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des del carnero , que fue llamado en Latín Aries , que en Griego es lo proprio que virtud. Mas si este animal, para mas salud, y prouecho del linage humano fuere capado, muda el nombre entre los latinos, y de Ariete, se trans- muda en veruex., que es lo proprio que dezir carnero ca- pado. Llamanle veruex, porque dizen algunos que tiene vn gusano en la cabeza . que es vermes.
Conoceremos también el valor , y estimación del carne- ro, en que no solo le ay (como tan neeessario] en todas las prouincias de la tierra, mas también en lo profundo de la mar y en lo mas resplandeciente , y estrellado del octauo Cielo. Y assi es cierto que este nombre carnero , es análo- go, que significa vn signo del Cielo . y vn pece de la mar, y con ramoso significado el carnero déla tierra.
Que significa vn pece es cierto , y Plinio en su libro. 9. de la historia natural, lo afirma . diziendo que el carnero pece, anda a modo de ladrón por la mar acechando , es conocido á la sombra de las ñaue-;, esperando que algún nauegante salte en la mar a nadar . y sacando fuera del agua la cabeza mira las barcas, y súpitamente se buelue á esconder. Dizese este pece carnero, no porque en sus cos- tumbres se asimile al inocente carnero de que principal- mente tratamos, sino porque como dize Plinio, tiene la cabeza, y cuernos a modo, y con alguna semejanza del terrestre. Que aya carnero encaramado en el mas alto cie- lo, ninguno ay que lo ignore , pues assiste en el firmamen- to , cuya ymagen consta de treze estrellas , la qual fingie- ron los poetasen el cielo, en memoria de Naco . que vi- niendo con su exereito á conquistar en África , llegó a un Lugar desierto adonde perecieran de sed todos , si no fueran socorridos por el Carnero, que les mostró donde auia gran cantidad de agua. Por cuyo beneficio hizieron alli vn tem- plo dedicado á Iupiter llamón , y figuráronlo, en forma de carnero. Y por esta memoria fingieron la figura del carne- ro en el cielo estrellado significando por este enigma , que quando el sol viene en su signo !a tierra produze , los vege- tales , y plantas se recrean. Influye este signo calor , y se- quedad templada, es principio , y causa de generación , y assi por el se conseruan las especies , no solo de animales, mas también de arboles, yernas . y plantas. Por esta ra- zón los Astrónomos comienzan á contar los signos desde este , como el mas principal , y porque entrando el sol en el , que entra á veynte y vno de Marzo . son los días yguales con las oocb ís, el tiempo mas agradable de todo el año: pero la razón porque este signo es el primero, y mas prin- cipal délos doze. es porque según opinión de los ma* doc- tos, Dios crio el sol , y el mundo, reynando el signo de
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Aries en la mitad del cielo, ti Poeta Manilio en el primero de su Astronomía lo afirma en estos uersos.
Vt sitidem mundi primum . qnod continet arccm , A ¡trato Princeps artes inuellere fulgens.
Tiene dominio en el hombre sobre la cabeza , es de na- turaleza de fuego , es signo diurno, niobil, y masculino, pasa de Marte, exaltación del sol, y cay da de Saturno. Pero <'l que cayere enfermo estando la Luna en este signo, se vera en gran detrimento.
El varón que naciere debaxo el subimiento de tan prin- cipal signo , sera ingenioso, prudente, de noble animo , y algo hablador, y si fuere hembra sera iracunda , muy viua en sus acciones , de buen parecer . y desembucha y si se casa enuiudara.
Vuo antiguamente vn instrumento bélico llamado Car- nero , con el qual desbaratauan , destruyan . y arruynauan el ma^ fuerte muro , y torre. Dixose Carnero , como dize •io , porque era vn pico de viga durissimo , cubierto de acero, con el qual topeteauan (á modo del carnero, quando enuiste su contrario , y aportiilauan los valuarles.
Pero no del carnero pece ni del signo , que assiste en la esphera octaua , ni de la antigua maquina , con que las torres, y barbacanas se humillauan dicha Carnero por analogía , es de quien mi oración trata . sino del verdade- ro carnero , cuya caí ne sustenta la gente vi baña , y hidal- ga de nuestra España, y de quien dize esta sentencia. 1) las carnes el carnero.
Este p íes es "1 animal de mas proüecho , y mas neces- sario para el anima , y cuerpo humano, de quantos Dios con su omnipotencia crio y el de mas priuilegios , exemp- tiones . y libertades de quantos ay sobre la tierra.
One sea el mas prouechoso . y necessario para el hom- bre , de todos Los del mundo, bien manifiestamente se ve: pues no solo nos i a con su carne de comer, tan salutífera- mente , como esta dicho, mas con lo que dé su cuerpo pro- cede de vestir , calzar , fomenta las tierras, conserua su especie, y es medicina para el hombre en muchas aflicio- nes. Que nos viste el ca ñero con su lana . es muy notorio, y si no digan de qin se haze el contray , veyntidoseno, rajas . y finas bayetas de Segouia , que abrigan los Corte- sanos, sino de lana del carnero; de que los bastos paños,